i. gonzález Jaén | viernes, 15 de junio de 2012 h |

Los farmacéuticos encontraron en Farmajaén un nuevo foro en el que debatir el futuro de la profesión. Esta iniciativa de la cooperativa Jafarco, que tuvo lugar los pasados 13 y 14 de junio, incluyó la I Jornada sobre Oficina de Farmacia. Entre los participantes se encontraba el presidente del COF de Jaén, José Manuel Arias de Saavedra, quien analizó el escenario al que, actualmente, hace frente el colectivo.

Pregunta. ¿Con iniciativas como Farmajaén la farmacia intenta dejar de echar la vista atrás y afronta el futuro de la profesión?

Respuesta. Indudablemente. Creo que la finalidad de convocar eventos como estos es olvidarnos de la problemática del día a día y pensar en lo que podemos hacer para seguir adelante. La profesión, a mi entender, está sometida cada mes a una burocratización continua. Pensábamos que las tecnologías iban a simplificar el quehacer, pero el simple acto de la dispensación se ha convertido en una situación enormemente compleja porque estamos continuamente pendientes de cambios, de listados…

P. Esto también tienen su reflejo en la economía de la botica, ¿no?

R. Los problemas económicos también suscitan muchos interrogantes a la hora de, por ejemplo, gestionar la adquisición de stocks. Al final, la mayoría del tiempo el farmacéutico lo dedica a temas más mercantiles que profesionales. Incluso, los colegios más que de farmacéuticos parecen de economistas, porque no hablamos más que de números.

P. Ante este escenario, la jornada abordó el nuevo modelo sanitario y la redefinición de la farmacia. ¿Por dónde pasan estos cambios?

R. Por lo que venimos hablando hace años: por la farmacia asistencial, por la Atención Farmacéutica, por ocuparnos cada vez más del paciente buscando el éxito en la terapéutica y luchando contra las reacciones negativas a la medicación. Ahora, otros quehaceres de índole burocrática nos entorpecen en esa función. En este sentido, he hecho un recorrido por la situación actual legislativa de la farmacia, cuáles son las funciones que tiene reconocida nuestra profesión y, también, cómo en estos últimos años a raíz de la crisis económica, mediante una serie de reales decretos, las administraciones han ido interfiriendo con la obsesión de reducir de todas las fórmulas posibles la factura de los medicamentos. Eso es lo que nos ocupa, nos preocupa y nos quita tiempo.

P. A este respecto, en esta jornada, reclamaron también servicios retribuidos, ¿no fue así?

R. De servicios retribuidos se habla del SPD, que es una de las actuaciones profesionales a poner en marcha y parece que hay consenso de que debe ser retribuido. Se debe buscar como fin primordial la buena utilización y el uso racional de los medicamentos. Ahí tenemos un campo amplísimo en el que actuar, porque está comprobado que el grado de adherencia a los tratamientos es muy bajo, con lo cual se están mal utilizando medicamentos y se están produciendo efectos colaterales indeseables que se podrían evitar.

P. Encuentros como este también ponen en contacto a laboratorios, cooperativas y farmacias. ¿La colaboración entre ellos es ahora más importante que nunca?

R. Indudablemente. Entre los distintos sectores del mundo del medicamento no hay confrontación, todos estamos padeciendo la crisis, pero tenemos claro que hay que apostar por el medicamento y por su uso racional. Pero que los economistas se olviden un poco del medicamento, porque parece que es el único sector con el que reducir la deuda pública o los presupuestos. Si queremos decir que tenemos una de las mejores sanidades del mundo, tiene que ser a costa de invertir recursos y el medicamento es esencial para que la Sanidad funcione.

P. Todos a una porque, al fin y al cabo, todos reciben los efectos de medidas como las subastas de medicamentos, ¿no?

R. Lo de las subastas es una complicación burocrática más porque, no solo hay que tener en cuenta la legislación estatal, sino que ahora la aplicación de la licitación, aunque ha quedado reducida a pocas moléculas. Estamos cumpliendo porque así se nos ha comunicado. No sé el conflicto de competencias en qué acabará y tampoco queremos situarnos en el centro de un fuego cruzado entre dos administraciones. No es nuestra función, nuestra función es trabajar en nuestros pacientes. Lo que desearía es estabilidad para el sector, que no legislen tanto porque no da tiempo a asimilar las reformas legislativas.

P. Esta no es la primera vez que la farmacia andaluza es laboratorio de pruebas de varias medidas.

R. En el caso de la prescripción por principio activo fue positiva, y fuimos pioneros porque profesionalmente era atractivo para el farmacéutico. Nos hacía protagonistas el decidir dentro del principio activo qué medicamento dispensar. Pero esto luego se ha torcido, porque ya no son razones de índole técnico o científico, ahora se ha quedado reducido todo a razones de índole económica.