La relación entre el actual marco legal para los productos farmacéuticos y el acceso de los pacientes a los mismos en el menor tiempo posible ya ha comenzado en el seno del Consejo de la UE. Las discusiones en torno a la ‘innovación en beneficio de los pacientes’ se hacen un hueco en el Comité Farmacéutico del Consejo de Empleo, Política Social, Salud y Consumidores (Epsco). Así se confirmó el 1 de diciembre en una reunión en la que los ministros de Salud de la UE avanzaron en las conclusiones que salieron del Consejo informal celebrado en Milán los días 22 y 23 de septiembre.
Los estados subrayaron en aquella cita el “riego potencial” que para la sostenibilidad de los sistemas de salud se deriva del elevado precio de algunas innovaciones y concluyeron que la necesidad de apoyar una innovación en beneficio del paciente requiere un mejor uso de las herramientas regulatorias existentes en el marco de los procesos de autorización de comercialización. Todas las conclusiones del Consejo de diciembre siguen ‘invitando’ a estudiar vías cooperación e intercambio de información, si bien de manera más detallada.
Así, los ministros de Salud de la UE han invitado a los estados a “explorar oportunidades” de intercambiar información relativa a asesoramiento científico, modelos de precios y reembolsos, registros para la monitorización de la efectividad de terapias, revaluaciones y estudios post-autorización. Asimismo, se les abre la puerta a incrementar “vías efectivas para compartir información sobre los propios precios y el gasto farmacéutico, incluido el de los productos innovadores”, para lo que se menciona incluso la posibilidad de “lanzar un proyecto piloto” de cooperación en materia de precios y reembolsos.
La Comisión Europea, por su parte, ha sido invitada a apoyar, “con pleno respeto a las competencias de los estados”, esos intercambios de información en materia de precios, políticas de precios y factores económicos que determinan la disponibilidad de los fármacos, prestando especial atención a medicamentos huérfanos y pequeños mercados. También se sugiere a la Comisión que promueva herramientas que permitan ofrecer un mejor conocimiento de cómo las políticas nacionales sobre los precios de los medicamentos pueden aplicarse para maximizar los beneficios de cara a los pacientes y los sistemas sanitarios y para minimizar posibles efectos adversos tanto en el acceso a los pacientes como en los presupuestos sanitarios de los estados.
No es la única vía de exploración. De manera conjunta, los estados y la Comisión han sido invitados a debatir, por un lado, acerca de cómo hacer un mejor uso de las herramientas disponibles (evaluación acelerada, autorización de comercialización condicional y autorización bajo circunstancias excepcionales) y calibrar el impacto y efectividad de tales herramientas.
Por otro lado, Epsco anima a reforzar los trabajos conjuntos en evaluación económica, discutir las iniciativas nacionales aprobadas para garantizar un acceso temprano a los medicamentos y estudiar la cooperación en uso compasivo. En último lugar se insta a utilizar los foros establecidos para reflejar posibles desarrollos en las políticas nacionales y políticas de transparencia por parte de todos los actores, incluida la industria.






































