En el Servicio Madrileño de Salud es probablemente la atención primaria el ámbito que se ha visto más afectado por los recortes. Así lo considera José Zarco, presidente del Comité Organizador del XXIII Congreso de la Sociedad Madrileña de Medicina Familiar y Comunitaria (Somamfyc), quien indicó a GM que incluso antes de que empezase a haber recortes, se produjo una “muy mala planificación” de dónde focalizar las inversiones. A su juicio, se ha “despilfarrado de una forma absolutamente innecesaria” en los hospitales, y eso “ha descapitalizado totalmente” la inversión en AP, algo que ha afectado de forma “clara” a la posibilidad de crecimiento de un ámbito que habría sido “muchísimo más eficiente” si se hubieran hecho las cosas “con más cabeza” y atendiendo a la evidencia. En este sentido, señaló que ya existían estudios que mostraban que la AP española era un modelo ejemplar en cuanto a gestión de los recursos a nivel mundial.
El impacto en la salud de la población de estos ajustes todavía no se puede valorar, pero para Zarco “no cabe duda” de que los recortes van a afectar en todos los indicadores de salud que se miden habitualmente.
Sin embargo, cualquier situación de crisis es además una oportunidad para cambiar y para mejorar en todos los ámbitos, y también en AP se pueden hacer mejor las cosas, señala. Por este motivo, los profesionales tendrán que esforzarse “muchísimo” por ser aún más eficientes, respaldando siempre al ciudadano e intentando “blindar el compromiso ético y moral” que tienen los MFyC con la atención a las personas que depositan en ellos su salud.
En el marco del congreso se abordaron también las consecuencias del Real Decreto Ley 16/2012 de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones para la población inmigrante, a los que se da la misma atención que al resto de ciudadanos pero que se están encontrando “muchísimas dificultades” para poder acceder a la atención sanitaria de una forma diferente a a través de los servicios de urgencias.
En esta línea, elaboraron la encuesta ‘¿Qué opinan los médicos de Madrid sobre el RDL 16/2012?’, con la que quisieron saber la percepción de los médicos de AP madrileños un año después de su entrada en vigor. Los resultados muestran que el 80 por ciento rechazan la aplicación del mismo y piensan que puede tener consecuencias negativas en la salud de la población, un cinco por ciento está de acuerdo con esta medida y el 15 restante tiene dudas al respecto.
Este RDL, que entró en vigor el 1 de septiembre de 2012, ha dejado sin tarjeta sanitaria a 873.000 extranjeros residentes en España, según las cifras aportadas por el Gobierno, de los cuales 55.792 corresponden a Madrid.
Además, según Somamfyc, ha supuesto un cambio de modelo en el sistema sanitario público, ya que “modifica las características esenciales de accesibilidad universal, atención integral y continuidad de la atención sanitaria”.
Poco más de la mitad (51,84 por ciento) considera que afecta a la asistencia sanitaria de las personas que se han quedado sin tarjeta sanitaria y la gran mayoría (82) cree que no es fácilmente aplicable, ni para el afectado, ni para el profesional.
Un 62,5 por ciento de los encuestados tiene la percepción de que los inmigrantes sin permiso de residencia o los que han sido despojados de su tarjeta sanitaria acuden menos a la consulta desde que entró en vigor este RDL.
El 80, además, considera que dicha exclusión tendrá consecuencias en la salud pública, principalmente (un 47,28 por ciento) por el mayor riesgo de aparición y propagación de enfermedades infecto-contagiosas, pero también por las dificultades para el diagnóstico y el control de patologías, por problemas de equidad y por dificultades en la prevención de enfermedades y en la promoción de la salud.
La mayoría de los médicos (70 por ciento) piensa que esta medida no va a disminuir el gasto sanitario.
Como principales conclusiones de la encuesta, destaca que el RDL 16/2012 es rechazado por “la gran mayoría de profesionales”, que perciben que puede tener consecuencias negativas para la salud de todos los residentes en la comunidad, además de no considerarla como una medida eficaz de ahorro sanitario.
La gran mayoría de los médicos de atención primaria madrileños consideran que el RDL 16/2012 no va a disminuir el gasto sanitario, además, perciben que puede tener consecuencias negativas para la salud de todos los residentes en la región por el mayor riesgo de aparición y propagación de enfemedades infecto-contagiosas y las dificultades para el control y diagnóstico de estas mismas patologías.
Los profesionales madrileños de la Sociedad Madrileña de Medicina Familiar y Comunitaria creen que el RDL 16/2012 no es fácilmente aplicable, ni para la persona inmigrante afectada, ni para el profesional sanitario al que le corresponde atender en la comunidad, ya que se han modificado las características esenciales de accesibilidad universal, atención integral y continuidad de la atención sanitaria.






































