Las compañías farmacéuticas seguirán protagonizando numerosas fusiones y adquisiciones durante 2015. Así se desprende de las conclusiones del Barómetro 2015 de la industria de medicamentos y tecnología sanitaria realizada por KPMG. Concretamente el 78 por ciento de los directivos de la industria farmacéutica y de la tecnología sanitaria en España considera que durante este año sus empresas protagonizarán alguna operación corporativa.
Aquí, las fusiones o adquisiciones, señaladas por un 46 por ciento, serán las más recurrentes, en línea con los últimos datos facilitados por Bloomberg, según los cuales en 2014 se batió el récord de compras y fusiones en el sector farmacéutico global, superando los 260.000 millones de dólares (unos 230.000 millones de euros), casi triplicando la cifra de 2013. La comercialización de licencias es la segunda opción, señalada por un 44 por ciento, y a continuación las alianzas estratégicas, elegidas por dos de cada cinco encuestados.
En este sentido, José Ignacio Rodríguez, socio responsable del sector de Ciencias de la Salud de KPMG España, explica que este dinamismo que se observa en el mercado farmacéutico va dirigido a reorganizar los modelos de negocio de las empresas para adaptarse a los cambios que se producen en el entorno de la salud y a los derivados de la rápida evolución tecnológica. Aquí, dice, una parte importante de la estrategia de crecimiento “se ve reflejada en la elevada actividad de operaciones corporativas, con un patrón común marcado por el acceso a nuevos mercados, liderazgo en nichos específicos y búsqueda de especialización y redimensionamiento de estructuras”.
En cuanto a la rentabilidad mostrada por estas compañías, en 2014 mejoró comparación con 2013. De esta forma lo manifiesta el 63 por ciento de los encuestados, un porcentaje muy superior al del año anterior, donde solo el 8 de los directivos aseguró que la rentabilidad había aumentado.
Así, tres de cada cinco encuestados han visto como su rentabilidad mejoró en 2014. De ellos, un 40 por ciento experimentó un aumento superior al 5 por ciento y casi la mitad creció entre el 1 y el 5 por ciento. Los directivos consultados que no han percibido mejora en su resultado sobre ventas estiman en un 61 por ciento que lo harán durante 2015 y 2016, entre los cuales el 37 por ciento prevé que se produzca este año. Por su parte, un 18 por ciento retrasa este hecho a 2017 y un 21 por ciento lo pospone a 2018 en adelante.
Para cumplir con estas buenas previsiones, los directivos destacan una serie de medidas determinantes para dinamizar el sector, como puede ser compatibilizar el acceso a los nuevos fármacos y la nueva tecnología con la sostenibilidad presupuestaria. Además, también creen que sería importante adecuar el sistema de precios a los nuevos escenarios y reducir los plazos de evaluación, autorización y aprobación de medicamentos y productos sanitarios.
Tal y como asegura en el informe Humberto Arnés, director general de Farmaindustria, sería necesario “articular un marco regulatorio y económico estable que permita a nuestras empresas desarrollar su actividad sin incertidumbre ni sobresaltos”.
Internacionalización
Como estrategias prioritarias las compañías apuestan por la innovación de productos, tal como señala el 52 por ciento de los encuestados. Además, un 43 por ciento apunta a la internacionalización como estrategia fundamental. Le siguen la diversificación en nuevas líneas de negocio y la redefinición de la estrategia comercial. Respecto a la evolución de la presencia internacional, siete de cada diez encuestados aseguran que se incrementará en 2015.
Por otro lado, el barómetro recuerda que el 1 de enero de 2014 entró en vigor un nuevo Código de Buenas Prácticas de la Industria Farmacéutica, que profundiza en el esfuerzo de autorregulación de este sector y en su compromiso con los mayores niveles de exigencia ética y de responsabilidad. Preguntados por el nivel de implementación del proceso de transparencia en sus empresas, la mayoría de los directivos encuestados (47 por ciento) afirma que se están creando e implementando normas, mientras el 21 por ciento asegura que se están optimizando procesos de negocio, otro 21 por ciento declara haber completado la revisión la unificación de los datos globales de la compañía, el 7 por ciento manifiesta que se ha planificado un proceso de revisión que aún no ha comenzado y el 4 por ciento mantiene que se están analizando proveedores externos para realizar la revisión.
Uno de los elementos más relevantes de cara a facilitar el acceso a la innovación, según los directivos del sector, pasa por agilizar los trámites de evaluación y autorización de los medicamentos y productos sanitarios, según el 80 por ciento, así como por favorecer el retorno de la inversión, como protección de patentes, fijación de precios adecuados, etc. (73 por ciento), y el desarrollo de nuevas fórmulas de financiación (72 por ciento).
En este sentido, José Antonio Hernández, senior manager en Management Consulting especializado en Life Science, Health & Social de KPMG asegura que el reto, tanto para la Administración como para los agentes privados, deber ser el “establecimiento de mecanismos ágiles de acceso a la innovación que impulsen el despliegue de nuevos modelos más profesionalizados y coordinados entre la Administración central, la regional y los propios hospitales; además de la puesta en marcha de los sistemas de monitorización que faciliten la operativa y el seguimiento de los mismos”.






































