| viernes, 11 de enero de 2013 h |

Tras más de nueve años de batalla, el asedio de los griegos a la ciudad de Troya culminó cuando Odiseo, según otros la propia diosa de la guerra Atenea, concibió el plan para lograr atravesar los muros de la ciudad y derrotar a los troyanos. La estratagema ideada por Odiseo, tras escuchar al adivino Calcante, fue la de construir un gran caballo de madera y ocultar dentro a los mejores guerreros. Los troyanos creyeron que el caballo era un símbolo de su victoria y lo introdujeron dentro de las murallas de la ciudad. Sin embargo, por la noche, el caballo se abrió, los guerreros salieron del mismo, mataron a los guardianes de la muralla y abrieron las puertas de la ciudad para que entrase el grueso del ejército griego. Troya, por fin, había caído.

La caída de Troya, mencionada en la Ilíada de Homero, pasaje que fue ampliado en la Odisea, en la que se narra el regreso de Odiseo a la isla de Ítaca, y sobre todo en la Eneida de Virgilio, es bien conocida por todo el mundo. Una historia que a lo largo de la Historia de la Humanidad se ha repetido en innumerables ocasiones. Es el enemigo interior, esa Quinta Columna favorable al bando nacional que mencionó el general Emilio Mola en Madrid durante la Guerra Civil española. Un caballo de Troya del que en estos momentos han salido las tropas liberalizadoras del modelo farmacéutico español comandadas por el ministro de Economía, Luis de Guindos, que han elegido el anteproyecto de ley de Servicios Profesionales como el mejor arma para acabar con la unión propiedad-titularidad farmacéutica que en España se estableció en el siglo XIV.

Y se trata de un caballo de Troya porque intenta derribar un modelo que no se pudo derribar desde Bruselas, cuando en junio de 2006 se abrió un dictamen motivado contra el Reino de España por su modelo farmacéutico. Un dictamen motivado que, tras más de seis años, acabó en la papelera cuando el Colegio de Comisarios de la UE archivó el mismo. El peligro para el actual modelo está en el propio país, en el propio Gobierno, y tiene a De Guindos, ministro muy vinculado a la farmacia, por parte de padre y hermano, el Odiseo de turno.