| viernes, 07 de diciembre de 2012 h |

Desde que la semana pasada se publicó la modificación de la Ley de Garantías, según la cual se introduce el copago farmacéutico en el ámbito hospitalario, nos asaltan diversas cuestiones. ¿Para qué? ¿Por qué ahora? ¿Por qué así? Y la verdad es que es difícil dar respuestas. No parece que la medida tenga un objetivo disuasorio ya que los tratamientos a los que se aplica son para enfermedades muy graves, por lo no es probable que alguien decida no adquirir un medicamento por el hecho de que cueste 4,13 euros. Precisamente por este coste máximo, ya que en teoría serán productos sometidos a aportación reducida, no vemos en la medida un ansia recaudatoria, puesto que el número de envases a los que afectaría es relativamente pequeño.

Por otro lado, no entendemos los motivos que hay para hacer esta modificación ahora, deprisa, corriendo y casi a escondidas. Una modificación que, por hacerla de este modo, puede estar causando ya hoy diversos problemas de aplicación. En teoría está ya en vigor y no hay ningún periodo transitorio. Ello supone una gran incertidumbre, ya que los servicios de hospital no tienen las herramientas ni los procedimientos para gestionar el cobro de las aportaciones de los pacientes. Ni saben cuándo las tendrán. Además, por mucho que el Ministerio de Sanidad haya especificado en una nota que el copago no afectará a medicamentos como los antirretrovirales, la realidad es que según la ley, afecta a todos los de dispensación ambulatoria en los servicios de farmacia.

Del mismo modo, nos preguntamos a qué se debe el ahora sí del RDL 16/2012 original, el ahora no de la corrección de errores al mismo decretazo y, de nuevo el ahora sí. La única explicación por la que vemos algo positivo es porque acaba con las diferencias regionales que existían a cuenta de los DH desplazados desde la farmacia a los hospitales, al menos en relación a su copago. No obstante, consideramos mejor que se acaben las diferencias homogeneizando el vademécum comunitario y hospitalario.

En cualquier caso, a partir de ahora, con las máquinas registradoras ya en los hospitales, se habrá dado un paso hacia el cobro por determinados servicios en los hospitales. Solo esperamos que, de ser así, se haga mejor que en esta ocasión.