| miércoles, 02 de enero de 2013 h |

El borrador del Anteproyecto de Ley de Servicios Profesionales que ha elaborado el Ministerio de Economía ha deparado una importante sorpresa para la farmacia nacional, ya que en dicho texto se aboga por “suprimir la reserva exclusiva de la propiedad y titularidad de las farmacias al farmacéutico”. Ello implica que, si se acaban concretando las intenciones que el ministerio que dirige Luis de Guindos ha plasmado en este primer texto, se pondría fin a uno de los santo y seña del modelo farmacéutico español, como es el binomio propiedad-titularidad de las boticas a manos del farmacéutico (hasta ahora indisociable). De facto, esta medida abriría la puerta de par en par a la entrada de grandes capitales en la propiedad de estos establecimientos, lo cual acarrearía “consecuencias muy negativas” en la prestación farmacéutica nacional, según se han apresurado a denunciar las principales entidades del sector. No obstante, la falta de más detalles al respecto en dicho borrador acrecenta las dudas en el sector sobre cómo se articularía finalmente la medida.

En ese mismo borrador de Anteproyecto de Ley de Servicios Profesionales se indica que “se mantiene la reserva de que la dirección de la farmacia sí sea exclusiva para el farmacéutico, garantizando así en todo caso la protección de la salud pública y la correcta dispensación de medicamentos”. Las dudas en este punto se centran en considerar si esta redacción implica un respaldo a que la titularidad de la farmacia se mantendrá en exclusiva a los boticarios (siendo la propiedad el único punto del citado binomio que se abriría a no profesionales) o si se desarrollaría un nuevo concepto de “dirección técnica” que asegurase la profesionalidad que hasta ahora suponía la reserva de la propiedad y titularidad a los farmacéuticos.

A falta de más detalles, las valoraciones del sector farmacéutico al respecto se mueven entre el rechazo más absoluto a esta medida y el escepticismo. Así, desde el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) se recuerda que este organismo “ha venido trabajando en coordinación con el Ministerio de Sanidad para poner de manifiesto que el actual sistema, basado en la propiedad-titularidad de un farmacéutico independiente, es un modelo profesional beneficioso para el ciudadano”. Por otra parte, el presidente de Cofares, Carlos González-Bosch, también ha realizado una primera valoración de este borrador y recuerda que “el cambio de la naturaleza jurídica de las oficinas de farmacia españolas supondría la entrada de grandes capitales dentro de la prestación, de manera que las grandes cadenas de farmacia se posicionarían en zonas geográficas rentables y forzarían a cerrar a aquellas boticas de núcleos pequeños de población, al ser incapaces de competir con ellas”. Por ello, González-Bosch insta al Gobierno “a recapacitar y valorar si merece la pena terminar jurídicamente con el modelo nacional de farmacia”.

En lo que respecta a otras medidas de afectación directa al colectivo farmacéutico, el borrador de Anteproyecto de Ley de Servicios Profesional también plantea “suprimir la reserva exclusiva de la producción y conservción de medicamentos a los farmacéuticos”. El mismo texto indica que esta supresión “favorecería a profesiones como químicos o biólogos”. La única buena noticia que deja este borrador para el colectivo farmacéutico es su mención a que “se mantiene la colegiación obligatoria para el acceso a la profesión”, como así se había reclamado desde el CGCOF.