El Partido Socialista y el PNV utilizaron dos Proposiciones No de Ley durante la Comisión de Sanidad para instar a un Gobierno en plenitud de funciones la derogación del Real Decreto 954/2015 y la aprobación de una norma que regule la indicación, uso y autorización de dispensación de medicamentos por parte de los profesionales de enfermería y que cuente con el consenso profesional e institucional. Una semana después de que 12 de las comunidades autónomas que asistieron al Consejo Interterritorial lo pidieran, el portavoz de Sanidad del PSOE, Jesús María Fernández, solicitó “la derogación o, al menos, la moratoria” del Real Decreto de Prescripción enfermera. “Solo ha conseguido el enfrentamiento entre profesionales sanitarios”, aseguró. Además, la portavoz del PNV, María Pilar Ardanza, añadió que el Estado “no puede impedir el desarrollo autonómico de acutación”, por lo que solicitó rehacer el texto “teniendo en cuenta las capacidades comunitarias”.
Ambas PNLs contaron con el apoyo de todos los grupos a excepción del Partido Popular, que volvió a defender el decreto en términos similares al ministro en funciones, Alfonso Alonso. “Se ha mejorado la posición de los enfermeros. La aprobación de este texto da seguridad jurídica y además vamos a buscar espacios de conciliación”, aseguró la diputada popular Águeda Reynés, quien además justificó su voto en contra porque “no queremos su derogación aunque sí trabajaremos en su mejora”.
Las críticas al Real Decreto también llegaron desde los partidos emergentes. El portavoz de Sanidad de Ciudadanos, Francisco Igea, recordó a los diputados populares que “se modificó el Real Decreto sin el acuerdo de nadie a excepción del Colegio de Médicos”, así como aseguró que “el colectivo de enfermería está de sobra cualificado” para indicar medicamentos.
De igual modo, Marta Sibina, portavoz de Sanidad de Podemos, aseguró que la norma “supone una distorsión en el desarrollo de las profesiones sanitarias”. Asimismo, instó al resto de los grupos a no quedarse en la derogación y trabajar juntos para crear un texto legislativo que convenza a todos los implicados. “La derogación debe ser el punto de partida de un consenso mayor”. Por último les espetó al grupo popular “que es muy extraño que todos los grupos estén de acuerdo en su derogación”.






































