ALBERTO CORNEJO Oviedo | viernes, 11 de octubre de 2013 h |

Pregunta. Antes de nada, y como padre asturiano de la criatura, ¿qué tal va el guaje Unnefar?

Respuesta. No tan bien como el verdadero guaje (David Villa), que vive su segunda juventud. En el caso de Unnefar, es su primera. Ahora bien, ojalá tenga una trayectoria de éxitos similar.

P. ¿Ya anda solo?

R. Solo tiene unos meses y está dando sus primeros pasos. Lo que sí te aseguro es que sus padres estamos deseando verle correr.

P. UNNE es el antepasado más antiguo que se le conoce, allá por 2008. Por entonces, hablar de fusiones era hacerlo en bable.

R. Sí, sonaba raro. Lejano. El sector farmacéutico va a remolque de otros sectores y, en este caso, también. Ahora ya no sorprende que las compañías se fusionen, integren, absorban…

P. ¿Te considero un visionario?

R. ¡En absoluto! Visionarios son Juan Miguel Díaz (Nafarco), Miguel Azpilicueta (UFG)… Ellos son los que vinieron a buscar a Cofas para crear UNNE.

P. Visionario no, pero sí químico y farmacéutico.

R. Eso ni puedo ni quiero negarlo. Terminé Químicas en 1992, en medio de una crisis como la actual, aunque los estudiosos dicen que fue más suave. Pero no había donde colocarse. Por esas fechas mi hermana ya era titular de botica y decidí estudiar Farmacia para trabajar en ella.

P. La primera, en Oviedo. La segunda, en Santiago de Compostela. ¿Qué tal te fue como peregrino universitario?

R. Solo hacía el Camino para examinarme. Nunca llegué a vivir en Santiago durante esa segunda carrera. Los apuntes que me pasaban mis amigos de allí sí lo recorrieron más veces que yo.

P. Como experto en Química… ¿Falta entre Sanidad y el sector?

R. ¡Claro que falta! Es una de las consecuencias de gobernar a golpe de decreto-ley.

P. Para golpes, los que le das a la batería, ¿no?

R. Sí, tengo un grupo de música con otros tres amigos y versionamos canciones de los 80. Damos conciertos en petit comitè, porque solo nos aguantan familiares y amigos.

P. Suena a decisión tomada con unos culines de sidra.

R. Más o menos. De hecho, como nadie sabía tocar la batería me tocó aprender a mí para ejercer esa labor dentro del grupo.

P. Metamos la cuña. El público puede preguntar por vosotros en las salas al nombre de…

R. Los Forties (cuarentones). Aunque ya estamos más cerca de llamarnos los fifties.

P. Quejémonos de la situación del sector a golpe de batería. ¿Más importante que hacer ruido es saber hacerlo?

R. Sí, hay que llevar el ritmo, estar acompasados en las quejas. Tener flow, que dirían los raperos. Tampoco está de más un redoble.

P. ¿Y que dejen de tocar la gaita los del Paseo del Prado, 11?

R. O que la toquen bien. Eso sí, yo no podría aconsejarles, porque nunca la he tocado.

P. Como astur, ¿por dónde pasa la reconquista de la Farmacia?

R. Lo primero, aparcar el uso de tanto decreto-ley. Tanto el farmacéutico como la distribución necesitamos un marco estable que nos permita ampliar nuestras miras e implantar más servicios.

No hay ‘fregado’ del cooperativismo farmacéutico al que no se ligue el nombre de Pablo Ramos (Oviedo, 1967). Presidía, y preside, la Cooperativa Farmacéutica Asturiana (Cofas) cuando se integró en 2008 en el Grupo UNNE. Un grupo que, a su vez, también dirigía cuando en julio de 2013 se fusionó con Cruzfarma para crear Unnefar, el mayor gigante cooperativo nacional. Y, “para no romper la tónica”, bromea, este titular de botica en Avilés es su actual presidente. No hay dudas sobre sus condiciones para la gestión empresarial. Tampoco para la económica: es actual tesorero de la patronal Fedifar, asesor de Bancofar y fue interventor en una primera etapa en Cofas.