El actual presidente del Colegio de Médicos de Las Palmas, Pedro Cabrera, se enfrentará a Rula Fiuza en su intento por ser reelegido en el cargo el 9 de mayo, día en que se celebrarán las elecciones. Se repite así el escenario de la anterior convocatoria, en 2010, en la que también se presentaron dos candidaturas encabezadas por estos mismos profesionales.
El objetivo de Fiuza será modernizar el colegio y que esté basado “en los grandes pilares de la profesión”: la deontología, la formación y la investigación. Cree que es necesario implicar a los colegiados para que se sientan partícipes de esta institución ya que, actualmente, ve en ellos “desaliento” y, a su juicio, “no consideran que el colegio les sea de alguna utilidad”.
Desea implantar además el voto por correo electrónico y otros medios vinculados a las TIC para que “se escuche la voz de los colegiados”. Incide asimismo en que, en la actualidad, la profesión médica se enfrenta al reto de obtener una voz frente a la sociedad, no sólo sobre las administraciones.
En cuanto a sus motivos para ser elegida frente al actual presidente, señala que Cabrera aprobó el año pasado un cambio de estatutos “en los que se limita el mandato a la presidencia a ocho años” y, si él ganase en mayo, sería su tercera reelección, por lo que estaría 12 en el cargo. Además, cree que es “necesario y muy beneficioso” para cualquier institución que cada cierto tiempo se produzca una renovación, ya que “la gestión hace que en el día a día se vean las cosas de forma diferente”, y este cambio es el objetivo de su candidatura en la que, además, cada vocal se ocupará de un área que les parece especialmente importante dentro de la profesión con el objetivo de que los colegiados sepan a quién dirigirse en cada caso en particular.
Cabrera, por su parte, señala que los objetivos de su candidatura están “muy orientados a la AP”, ya que gran parte de estos profesionales están sobrecargados de trabajo y esto les impide relacionarse con sus propios compañeros ya que “llegan a su centro, se meten en el despacho, se sientan y acaban tardísimo, cansadísimos, y se van a su casa”. Por ello, pretenden darle a primaria “una cohesión” como conjunto profesional.
Las relaciones entre niveles asistenciales son otra de sus apuestas, para la que esperan implicar al Servicio Canario de Salud y a las sociedades científicas para crear unos modelos de relación primaria-hospitalaria sobre un pacto sólido en las patologías más frecuentes.
Becas para residentes
Continuarán asimismo con un proyecto que tienen ya muy avanzado mediante el cual pretenden dar salidas a los residentes que acaban el periodo de trabajo y terminan en el paro. “Estamos intentando crear un estatuto de becario que sea reconocido por el Servicio Canario de Salud” para que lleven a cabo un trabajo de investigación vinculado a su servicio de origen.
Además, en los hospitales apostarán por los nuevos modelos de gestión clínica que habrá que ajustar a la situación concreta de cada unidad, para que sean asesorados por esta institución.
En cuanto a los retos a los que se enfrenta el colegio, el principal es mantener su independencia para que siga siendo la casa de todos los médicos, ya que la profesión intenta “ser manipulada desde muchos frentes”, desde las administraciones que “ponen corsés a los principios de libre prescripción” valiéndose de herramientas informáticas, y hasta desde las grandes multinacionales.






































