Pregunta. Con uno de los nombres y apellidos más comunes de España, ¿puedes decirme con qué Carmen González estoy?
Respuesta. Estás con Carmen González Madrid, una concreción importante, porque me fascina esta ciudad y ser madrileña. En lo personal, estás con una persona optimista, entusiasta y apasionada de la vida.
P. Y en lo laboral, polivalente. Del mundo de la pedagogía a trabajar en tres ministerios, ¿no?
R. Pasando por instituciones sociales como el Defensor del Menor. Considero fundamental la capacidad de adaptación. Todo ello son mimbres que forjan la personalidad. Llevo el inconformismo y la capacidad de aprendizaje por bandera. Puedo asegurar que he disfrutado en todos y cada uno de mis trabajos.
P. ¿Alguno es tu ojito derecho?
R. El área social me encanta, sobre todo empezar proyectos desde el inicio, como fue la creación del Defensor del Menor. Además, ahí se juntaba la labor social con mi gusto por los niños. Disfruto ayudando a los demás. Lo tengo interiorizado.
P. Así que presidir la Fundación Salud 2000 te viene al dedillo.
R. Estoy feliz de la vida. En la fundación puedo continuar aportando mi grano de arena en trabajar por los demás y encima en el área de la salud, donde nunca lo había hecho. Me encanta trabajar con y para los demás, y aquí puedo hacerlo.
P. El lema de la fundación es “la salud como derecho”. Reto obvio, pero no por ello fácil.
R. Es el paraguas de todas nuestras actuaciones. No solo la salud del enfermo, sino de la sociedad.
P. Regresemos al siglo XX. ¿Cómo vaticinabas la salud del 2000 por aquellas fechas?
R. Aunque ya se venían dando grandes pasos era imposible imaginar un avance tan rápido en tratamientos, en concienciación ciudadana… Tendemos hacia la medicina individualizada, y eso era impensable hasta hace poco.
P. ¿Y cómo ves la de 2013?
R. La investigación es fundamental y no cabe duda que las actuales dificultades económicas son trabas en ese objetivo. Pero hay que seguir avanzando y confío en ello.
P. Como aficionada a pasear, ¿avanzamos por el buen camino?
R. Andamos un poco desconcertados por él. La ruta es la correcta, pero tenemos que caminar de forma coordinada. Sobre todo que tapar un bache de ese camino no implique abrir otro.
P. Trabajas para la salud. ¿Eso supone llevarse el trabajo a casa?
R. Tengo por costumbre llevar una vida sana. No soy una loca del gimnasio, pero suelo ir varias veces a la semana. Y en mis días libres suelo escaparme al campo a respirar aire fresco. Intento cumplir rigurosamente todo lo que me planteo.
P. ¿Y la salud mental?
R. ¡Por supuesto! Es igual de importante que la salud física.
P. ¿Tu tratamiento para ello?
R. Disfrutar al máximo de la vida privada. Por ejemplo, charlar con los amigos en torno a una copa de vino al acabar la jornada, siempre con moderación. Sobre todo si tienes un excelente grupo de amigos, como es mi caso.
P. Antes te pregunté por la salud 2000. ¿Cómo te gustaría que fuese la salud 3000?
R. Me gustaría ver erradicadas enfermedades que son una plaga para la sociedad, como el cáncer. Y también otras ‘patologías’ muy dañinas para la Humanidad, como el egoísmo y el pesimismo.
Carmen González (Villarejo de Salvanés, Madrid) preside la Fundación Salud 2000 desde 2010. Es su línea más reciente de un extenso currículum que se inicia con la dirección de un colegio infantil y continúa con cargos en los ministerios de Educación, Justicia y Asuntos Sociales. Su etapa profesional más duradera transcurrió en el Defensor del Menor de Madrid, donde entró en 1997 como directora del gabinete técnico. A las características con las que se autodefine hay que añadir una más: alegre. “Se lo debo a mi madre, que con 84 años mantiene la sonrisa permanente”, dice. Y solidaria, ya que a los proyectos de la fundación añade colaboraciones con varias ONG, como Mozambique Sur.






































