Aunque el ‘número 2’ de la Consejería de Economía regional, Albert Carreras, haya recomendado a los boticarios catalanes que “pongan una vela” a su patrona —la Inmaculada Concepción— para saber cuándo cobrarán las facturas adeudadas a través del FLA extraordinario, el presidente de la patronal farmacéutica catalana Fefac asegura que, de hacerlo, se la pondría a “Santa Responsabilidad”. En la conversación mantenida con EG, se denota el hartazgo de Antoni Torres al sentir cómo la farmacia catalana está siendo ‘usada’ en el pulso Gobierno-Generalitat. Mientras, los boticarios catalanes siguen sin respuesta a la pregunta del millón. O, siendo exactos, de los 330 millones de euros.
Pregunta. Así que no pone velas…
Respuesta. No. En todo caso, una vela virtual a Santa Responsabilidad, a ver si ilumina a nuestras Administraciones y les da un ataque de responsabilidad para dirimir sus disputas sin poner en medio a terceros. Es inaceptable que si dos Administraciones no están de acuerdo, el ciudadano reciba las bofetadas.
P. ¿Cuál es el último mensaje oficial transmitido a la farmacia catalana sobre fechas de cobro de la deuda?
R. No tenemos mensaje oficial. Mucho menos un mensaje común. Por un lado nos dicen que cobraremos cuando reciban el dinero y por otro nos indican que enviarán el dinero cuándo se asegure el cumplimiento de las condiciones. El paciente y el farmacéutico no son ni arte ni parte en esta película Gobierno-Generalitat.
P. ¿Cómo se viven estos días en los que se ha pasado de la alegría de saber que se liberaba el FLA extraordinario a esta vuelta a la incertidumbre de no tener claro cuándo lo cobrarán?
R. Con cierto hastío, porque es una situación que ya vivimos hace dos años. Ya es una historia vivida. Con calma, pero diciendo ¡ya está bien! Esta situación no tiene ningún sentido.
P. ¿Os sentís en medio de un fuego cruzado? La palabra “farmacia” está en boca de la política, pero no se concreta en soluciones.
R.¿Sabes lo que pasa? Tenemos la sensación de que no pagar a los farmacéuticos les sale rentable tanto a Gobierno como a Generalitat, al menos dialécticamente. Las administraciones tienen la obligación de garantizar la prestación a los ciudadanos. Y luego, los conflictos y sus dilemas que los diriman entre ellos. Todos ponemos el grito en el cielo cuando un colectivo profesional ‘secuestra’ a los ciudadanos para sus intereses laborales y/o económicos… Y ahora resulta que es la misma táctica que están utilizando las Administraciones. Primero hay que cumplir con los ciudadanos. Luego, las confrontaciones.
P. Colegios y Fefac habían acordado iniciar un periodo de consulta a los titulares sobre posibles cierres y huelgas si no se aprobaba el FLA extraordinario en el Consejo de Ministros del día 20. Aunque se aprobó, pero a tenor del ‘bloqueo’ actual, ¿siguen las medidas sobre la mesa?
R. Tenemos que dar un plazo, que es el mismo plazo que tiene la Generalitat para presentar estas facturas adeudadas. Ahí vuelvo a pedir sentido de la responsabilidad: “entreguen ustedes las facturas en tiempo y forma, no se esperen no sé cuantos días”. En la factura de farmacia no hay nada que verificar, por todos los registros que incluye. Es la que es y por tanto no hay por qué demorar su entrega. Nuestro objetivo no es hacer ruido, sino cobrar.
P. Si se dilata este pago de la deuda, ¿puede haber consecuencias a nivel interno de las farmacias? Le hablo de pagos de nóminas, por ejemplo.
R. Puede ser. La situación se ha tensado tanto en el tiempo, que todos hemos agotado nuestra capacidad de flexibilidad. Pero no solo los farmacéuticos, también hospitales, residencias…
P. En una entrevista con EG, el consejero de Salud en funciones, Boi Ruiz, avisó que “sea cual sea el Gobierno resultante en Cataluña, no habrá más dinero para recetas en 2016”. ¿Cómo se afronta este ejercicio con avisos así?
R. Esa declaración tiene su lógica. Perversa, pero lógica. No es algo concreto de Cataluña. Por la Ley de Presupuestos, la única partida que puede ser modificada tras ser aprobada es la de gasto en fármacos. Por eso, para cuadrar presupuestos y cumplir con el objetivo de déficit, se infrapresupuesta de inicio… Y ya se verá en el futuro. Es perverso, pero práctica habitual.
Si pusiese una vela para saber cuándo cobrar, no lo haría a nuestra patrona sino a Santa Responsabilidad”
Ponemos el grito en el cielo cuando un colectivo ‘usa’ a la sociedad para sus intereses; y eso está haciendo la Administración”






































