El presidente del consejo de administración de Bayer AG, Marijn Dekkers, no solo usó su intervención para poner en valor la apuesta de su compañía por la innovación, sino que además aprovechó para lanzar algún dardo a determinados gobiernos europeos, los cuales, en su opinión, “están ejerciendo una presión excesiva sobre los precios de los medicamentos”. En este sentido, el máximo responsable de la compañía no dudó en referirse al ejecutivo de Angela Merkel, así como al que lidera Mariano Rajoy. “En algunos países europeos, entre ellos España, los laboratorios nos hemos convertido en un blanco fácil”, denunció Dekkers.
Para evitar que la actuación sobre los precios de los productos farmacéuticos se convierta en una constante que haga inviable la actividad de la industria en nuestro país, el presidente de Bayer recordó que “es importante que se introduzcan medidas estructurales” para garantizar la sostenibilidad del sistema sanitario y se abandone así la senda del cortoplacismo.
Asimismo, al ser cuestionado por las quejas de las autoridades por el alto precio que presentan fármacos como Xarelto, una de las causas de que solo haya conseguido una cuota del 4 por ciento en nuestro país, Dekkers aludió a los volúmenes de inversión que hay detrás del lanzamiento de este fármaco, cercano a los 2.000 millones de euros, así como a los 12 años que han transcurrido desde que la compañía comenzó a investigar con él. “El precio de los medicamentos tiene que ser atractivo para que las compañías sigan haciendo I+D”, afirmó.
La innovación en la UE
Además de señalar algunos casos concretos, el presidente de Bayer AG hizo mención a las restricciones que está sufriendo la innovación en el contexto europeo, debido a la necesidad de realizar ajustes presupuestarios. Para Dekkers, “la consecuencia directa de esto podría ser la pérdida del liderazgo que la UE tiene en el ámbito de la innovación”.
Por su parte, Wolfgang Plischke, miembro del consejo de administración de Bayer, puso un poco más de optimismo y recordó los objetivos del Horizonte 2020, en el que los Estados miembro se comprometieron a realizar una firme apuesta por la I+D. Sobre este particular, Plischke destacó que “es precisamente en los tiempos difíciles cuando es más importante que la investigación básica y la innovación no dejen de recibir financiación”.






































