Por las características del modelo farmacéutico nacional, todos los agentes que de él participan (industria, distribución y farmacias) viajan en el mismo ‘barco’. Si una ola (en forma de real decreto-ley o medida de recorte) golpea a babor o estribor, toda la estructura se mueve. Por contra, si el mar está en calma, todos sus navegantes, y los pacientes, se benefician. Por ello, Mylan ha plegado velas con la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (Sefac) y la Sociedad Española de Farmacia Rural (Sefar) elaborando un manifiesto en aras de la sostenibilidad del modelo farmacéutico y, en concreto, de las boticas. Su director general explica en esta entrevista por qué se han embarcado en esta iniciativa, presentada en Málaga en el recién celebrado VI congreso nacional de farmacéuticos comunitarios.
Pregunta. ¿Qué mensaje se quiere transmitir con este manifiesto?
Respuesta. Tenemos una población que envejece a marchas forzadas, una mayor cronicidad y una menor disponibilidad para atender a nuestros mayores. A corto plazo, la sociedad se va a encontrar con este paradigma asistencial y el reto de cómo encararlo. Surge entonces una pregunta: ¿por qué no tiramos de lo que ya tenemos que, en este caso, es un modelo de farmacia singular en calidad y capilaridad? Yo he vivido en Reino Unido y sé de lo que hablo. Por eso creo que la solución a ese paradigma la tenemos en las farmacias. Hay que apoyarse en lo bueno que ya tenemos.
P. Se dice que algo no se valora en su justa medida hasta que se pierde. ¿Algo así ocurre con las farmacias?
R. En las zonas rurales, el farmacéutico es el profesional asistencial más cercano y a veces único. Todo ello sin contar las funciones que hace de ‘psicólogo’. A ese paradigma asistencial que aludía antes se responde con una mayor cercanía al paciente. Precisamente, la cercanía que ofrecen las boticas. Tenemos que conseguir que no desaparezca ni una sola de las cerca de 22.000 farmacias. Hay que pensar entre todos qué hacer para que sobrevivan.
P. ¿Y si a usted le piden opinión?
R. Tengo claro que si se deja a la farmacia depender del medicamento, no conseguirá sobrevivir. Al igual que tengo claro que la farmacia sabe autofinanciarse si se lo facilitan. Todos los años hay una orden de precios de referencia que baja los precios sistemáticamente. Si el 80 por ciento de la facturación de una botica depende del medicamento, está claro que será insostenible. Y si la farmacia no es sostenible, no habrá solución al paradigma asistencial.
P. Una de las críticas del sector es la visión ‘cortoplacista’ de las Administraciones, la cual no va más allá de los cuatro años de la legislatura, por lo que apuestan a lo seguro: ahorrar y/o acortar antes que invertir. ¿Lo ve así?
R. Creo que nos jugamos mucho todos, pensemos como Administración, como sector, como paciente e incluso como familiar de persona dependiente. No soy político, pero me parece más fácil llegar a un acuerdo por la sostenibilidad del modelo de farmacia comunitaria que el Pacto en el que el Gobierno trabaja actualmente para el ámbito hospitalario.
P. ¿Falta poner cifras sobre la mesa de lo que supondría la apuesta por el papel asistencial de la farmacia?
R. El sistema sanitario debe moverse más en el ámbito preventivo que paliativo. En País Vasco tenemos un ejemplo con la realización de pruebas VIH en sus farmacias: un diagnóstico precoz le cuesta a la Administración vasca 1.800 euros (cada prueba cuesta 18 euros, y la media sitúa un positivo por cada centenar de test). Pero si ese positivo no ha sido detectado y el paciente infecta a otra persona, su tratamiento será infinitamente más costoso. Otro ejemplo: una apuesta global por los sistemas personalizados de dosificación (SPD) ahorraría 11.000 millones al año al sistema. Hay que buscar fuentes de ingresos para las farmacias que incrementen su rol asistencial, que aporten valor añadido al paciente y que sean autofinanciables. No soy profesional sanitario, pero seguro que ellos tienen múltiples ideas más.
P. Los profesionales ya vienen aportando esas ideas, pero pocas veces encuentran respuesta en quien tiene la llave del cambio, ¿no?
R. Creo que a veces subyace el ego, tanto a nivel gremial como político. Hay reticencias por ver quién se pone la medalla y, por ello, la cohesión entre administraciones no es habitual. A mí me da igual la ideología y quien sea el instigador del cambio, pero tengo claro que el modelo actual es insostenible. Toda iniciativa asistencial empieza en un escalón menor y, una vez demuestra resultados, se expande. Vuelvo a aludir a País Vasco y las pruebas VIH. Empezaron a realizarse en 50 farmacias, y ahora la Administración vasca, tras comprobar su valor asistencial y el ahorro que generan, ha expandido el programa. Y, a su vez, otras regiones lo han copiado.
P. Habrá quien piense que el compromiso de Mylan con este modelo puede ir más allá de un exclusivo interés sanitario, ¿no cree?
R. Lo niego taxativamente. Mylan es una multinacional y quizá sí ha podido suscitarse a nivel interno el debate de por qué posicionarse por el modelo regulado de oficina de farmacia si Mylan es líder en otros modelos de carácter liberal, como el anglosajón, o el de EE.UU. Mylan podría competir sin problemas en un modelo de distribución pura, se lo aseguro. Pero Mylan España defiende el modelo español por convicción asistencial y compromiso con nuestros clientes, que son las farmacias. Puedo asegurar que, a nivel directivo y por ese carácter multinacional, en la compañía puede haber opiniones enfrentadas, pero cuando se ha producido el debate nos han dicho que, si creemos en este modelo, adelante con él. Y nos han facilitado todos los recursos al alcance para defenderlo.
P. ¿Qué puede hacer una compañía como Mylan en facilitar la implantación de nuevos servicios asistenciales en las boticas?
R. Debemos ser partners en la consecución de este objetivo. ¿Cómo? Por ejemplo, en un servicio como en SPD Mylan puede aportar a nivel formativo y técnico. Y lo vamos a hacer, así como intentar convencer a las administraciones de la ventaja que suponen estas mayores funciones asistenciales.
P. ¿Qué recorrido espera para el manifiesto elaborado conjuntamente con Sefac y Sefar?
R. Sería un fracaso que este manifiesto se quede en un simple papel. Debe servir como foro de debate y espero que se unan a él otros agentes del sector. Todos serán bienvenidos. Mi ilusión es que aporte su grano de arena para la viabilidad de las farmacias y del SNS.
La cronicidad es el nuevo paradigma asistencial. ¿Por qué no lo encaramos con la calidad y capilaridad de la botica?”
Da igual la ideología y quien instigue el cambio, pero tengo claro que el modelo actualmente es insostenible”






































