1- ¿Qué le ha animado a presentar su candidatura?
2- Los retos principales a afrontar serían…
3- ¿Apostará por una cartera de servicios para la farmacia tinerfeña?
4- ¿Qué cree que debería pasar con el concurso canario de boticas? ¿reducir o mantener la oferta inicial (119)?
5- ¿Cree que hay riesgo de que puedan repetirse los impagos en las farmacias de su comunidad autónoma?
1- Pensamos que el equipo que ha formado la junta directiva colegial en esta última legislatura debe continuar otros cuatro años para consolidar el trabajo realizado. Además, la situación que vive el sector exige gente con experiencia en estos puestos.
2- La línea de trabajo sería continuista. Por ejemplo, hay que finalizar el proceso de mejora de nuestro modelo de e-receta, negociar con la administración regional el nuevo concierto de prestaciones y seguir desarrollando programas de salud pública, como los ya existentes sobre cesación tabáquica o la campaña de vacunación de la gripe.
3- Apuesto por la constitución de una cartera de servicios bajo dos premisas: que sea remunerada y auditable. Todo aquel servicio que se presta gratis acaba devaluado y desvirtuado. Igualmente, tampoco se pueden desarrollar servicios que no puedan auditarse, ya que su puesta en marcha debe estar avalada por resultados. Si no se siguen estas líneas, será difícil conseguir esta cartera.
4- Si se ofertasen todas esas farmacias en un mismo proceso, y a tenor del criterio demográfico, es posible que no vuelva a desarrollarse un nuevo concurso hasta dentro de diez años, por lo que las generaciones venideras no tendrán posibilidad de acceder a una botica por esta vía. Por tanto, creo que su reducción es aconsejable y justa.
5- No volverán a producirse. Fue una situación concreta de toda la economía española. Si se repitiese, sería muy preocupante, no solo para la farmacia.
1- Lidero una candidatura con ánimo de impulsar un cambio. Queremos un colegio abierto y transparente. Estamos libres de ataduras frente a intereses privados.
2- Comunicación, transparencia y profesión. Aunque ahora estoy adscrito al colectivo de adjuntos también he formado parte del colectivo de analistas y farmacéuticos de la distribución. Me siento obligado a defenderlos por igual. Asimismo, las circunstancias sociales nos obligan a hacer más con menos recursos y estamos obligados a buscar colaboraciones con entidades tanto públicas como privadas.
3- Soy partidario de introducir nuevos servicios y nuevos campos con entidades privadas, además de las públicas. Hay que ampliar la oferta a nuestros usuarios, ahora bien, antes de implantar y cobrar por un servicio hay que demostrar a las administraciones sus beneficios.
4- Los altos índices de paro que afectan a nuestra profesión y la alta demanda de servicios por parte de la sociedad me obliga a considerar que la oferta inicial de nuevas oficinas de farmacia debe mantenerse. Atender núcleos de población que han quedado aislados también es un deber ineludible.
5- Pienso que cuando los márgenes comerciales son tan ajustados como en la actualidad, cualquier retraso en el cobro de facturas es angustioso. Por tanto, hay que impedir esta situación y que se tenga que acudir a préstamos bancarios.






































