M. G. Valladolid | viernes, 15 de noviembre de 2013 h |

Más de 4.300 pacientes están inscritos en el programa de adherencia puesto en marcha en Castilla y León en colaboración con la Junta y los COF, una cifra aceptable aunque aún lejos de considerarse buena ya que hay provincias con una escasa implantación. “Tenemos que relanzar este programa y darle más continuidad”, aseguró el presidente autonómico de los Farmacéuticos, Jesús Aguilar.

De este total, más de 1.300 pertenecen a la provincia de León, una zona en la que se ha trabajado de forma muy intensa y se ha contado con una gran colaboración de los profesionales involucrados. “Hemos viajado hasta el pueblo más pequeño para incidir e informar a todos los profesionales involucrados y el resultado ha sido muy bueno”, añadió la representante de Castilla y León en la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (Sefap), Cristina Alberte.

El programa pretende instaurar una colaboración más estrecha entre los profesionales del centro de salud y la farmacia para asegurar que el paciente crónico mantenga su tratamiento, algo fundamental para asegurar su salud.

“Más del 25 por ciento de los ingresos es por un problema de medicación”, informó el presidente del Colegio de Médicos de Valladolid, José Antonio Otero, quien reconoció que una de las causas es la falta de entendimiento entre médicos y farmacéuticos. “Hay una gran desconfianza que no había hace 25 años. No somos conscientes de que es un problema capital”, lamentó.

Otra de las razones de la falta de adherencia es la modificación del copago, una medida que provoca que los pacientes con un consumo elevado de fármacos deban hacer frente al 10 por ciento del coste. La directora técnica de Farmacia de la Junta, Nieves Sobrino, reconoció que hay “casos puntuales” de pacientes con problemas económicos pero que deben reconducirse al ámbito social. “La media de reintegro es de 20 euros al trimestre”, informó.