Promete iniciar el pago de los 2.600 millones que el Gobierno debe a proveedores

Analizará los gastos de mantenimiento de los centros y suspenderá la obra nueva

| 2011-09-02T16:20:00+02:00 h |

c. r. / m. r.

Madrid

Financiar solamente lo imprescindible. Este es el mensaje que trasciende del plan de recorte (oficialmente Plan de Garantía de los Servicios Sociales Básicos) de Castilla-La Mancha hecho público por la presidenta regional, María Dolores de Cospedal. En él, el PP acomete aquello que en el debate presupuestario de Cataluña únicamente quedó como intención de futuro: reducir la ‘administración paralela’.

Eso sí, la diferencia de la apuesta lanzada en su momento por el PP catalán, Cospedal no indicó que los ahorros vayan a ir a Sanidad, a pesar de que a día de hoy el conflicto de la administración castellano-manchega con las farmacias regionales sigue vigente. Sin embargo, sí se comprometió a iniciar el pago, durante este trimestre del año, de los 2.600 millones que el gobierno regional debe a los proveedores, tanto autónomos como pymes, dado que el otro gran objetivo de estas medidas es la creación de empleo.

El ‘Plan de Cospedal’

Además de suprimir la Comisión Regional de la Competencia, el CES, el Defensor del Pueblo y reestructurar la administración periférica, Cospedal quiere ahorrar 391 millones de euros con la supresión de la mitad de los secretarios de altos cargos, la totalidad de secretarios de consejeros y la Oficina de la Junta en Bruselas.

Pero aunque la reducción de la administración es cuantiosa, es Sanidad el área que concentra el mayor volumen de ahorro del ‘Plan de Cospedal’: 400 millones de euros. Racionalizar las plantillas de personal directivo adscrito a las Gerencias del Servicio Público de Salud (Sescam) y revisar los gastos de mantenimiento de los centros sanitarios son dos de las medidas incluidas en un plan que en total ahorrará 1.815 millones de euros (1.718 de reducción de gasto y 97 a través de ingresos) y protegerá, a su vez, el derecho de los ciudadanos a una sanidad pública y a unos servicios sociales de calidad.

Según Cospedal, se trata del “mayor plan de choque” contra el gasto corriente que se ha hecho nunca en España, ya que recorta un 20 por ciento los presupuestos de la comunidad para 2012. El ahorro para las arcas regionales también contempla un capítulo de costes de personal (para ahorrar 391 millones de euros), en el que se incluye una reducción del número de liberados sindicales (de 785 a 284 en la Junta de Comunidades) y la supresión de subvenciones a sindicatos y patronal, así como la congelación “temporal” de la oferta pública de empleo en todos los sectores, la prohibición de contratar personal interino y la puesta en marcha de un plan de control de adjudicación de los complementos de productividad por cumplimiento de objetivos.

Con esta última iniciativa Cospedal también pretende controlar el absentismo y conseguir un ahorro de 46 millones, al establecer que, con carácter general, la compensación del trabajo realizado fuera de la jornada ordinaria se realizará con días de descanso, salvo “casos extraordinarios”.

Además, se suspenderá “temporalmente” la ejecución de obra nueva en infraestructura, con excepción de las comprometidas en gastos plurianuales, y se procederá a la venta de inmuebles de la consejería de Sanidad que no están en uso, mientras que otros que se pondrán en alquiler.