Alberto Cornejo Madrid | viernes, 30 de octubre de 2015 h |

El reciente informe publicado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) sobre el sector de oficinas de farmacia español dispara ‘a discrección’ contra toda regulación en él: propiedad, ordenación, planificación, colegiación… Sin embargo, de su ataque frontal hace un capítulo aparte —en el sentido más literal— con el modelo de planificación farmacéutica vigente en Navarra desde 2000. Un apartado en su informe se centra en alabar la “reforma pro-competitiva” que habría supuesto la introducción en Navarra de una planificación de mínimos.

Según destaca Competencia, la flexibilidad en los criterios de apertura —basta con que el nuevo establecimiento diste más de 150 metros de otra botica— provocó que, entre 2000 y 2005, “el número de farmacias en Navarra creciese un 75 por ciento más que sin la reforma”. En concreto, se pasó de 309 boticas a 547 establecimientos. No obstante, el propio informe destaca que el ‘boom’ de nuevas aperturas ya se habría frenado en 2003, y que, en adelante, la tasa de evolución del número de farmacias “crece a tasas similiares a las registradas en el periodo previo a la reforma”, cuando las aperturas se regían vía concurso público convocado por la Administración.

Actualmente, la red de farmacias navarra se compone de 601 oficinas. Así las cosas, solo ha crecido un 9,8 por ciento en el periodo 2005-2015 (54 nuevas aperturas), lejos de ese 75 por ciento que destaca la CNMC en el primer lustro. No obstante, su balance es que “el marco normativo anterior generaba un grado de escasez notable en la oferta farmacéutica y la reforma tuvo impacto positivo en términos de entrada”.

Las cifras, aliadas y verdugas

Competencia ‘tira’ de números para alabar las ventajas del modelo navarro frente al resto de ordenaciones autonómicas. Pero son también los datos los que juegan en su contra. Unos datos de los que no hay rastro en dicho informe y que hacen referencia a la alta cifra de farmacias regionales en situación de viabilidad económica comprometida (VEC). Competitivo o no, un debate que pasa por alto este organismo en su informe es si es el modelo navarro es también viable.

Según un análisis publicado por EG (ver nº 686), la media de farmacias VEC en Navarra es cuatro veces superior a la media nacional. En concreto, el 12 por ciento de su red (72 establecimientos de 601) solicitaron en 2014 la aplicación de un índice corrector a su facturación al no alcanzar los 200.000 euros anuales de ventas públicas al SNS, frente al 3,2 por ciento de media de la red nacional. Es decir, una de cada diez boticas navarras tuvo que ser ‘rescatada’ económicamente por la administración en 2014.

¿Análisis con truco?

Basta leer entre líneas del capítulo sobre el modelo navarro para comprobar que no es oro todo lo que reluce.Por ejemplo, cuando se concluye que los criterios de mínimos “han aumentado la presencia de boticas en municipios pequeños”.

El informe de la CNMC destaca que, en el periodo del ‘boom’ de nuevas aperturas en Navarra (2000-2003) creció un 32,6 por ciento la cifra media de boticas en municipios con población entre 15.000 y mil habitantes frente a los años previos a la entrada en vigor de la Ley foral 12/2000 (1998-2000). Sin embargo, la comparativa entre esos mismos periodos para los municipios de escasa población demuestra el escaso interés por instalarse en ellos a pesar de las mayores facilidades (ver tabla), precisamente lo que pretende evitar la planificación de máximos existente en el resto de España.

La presencia de boticas en localidades entre mil y 500 habitantes apenas creció un 3 por ciento tras la reforma, siendo más preocupante el descenso del 4,2 por ciento experimentado en los de menos de medio millar de residentes. El propio informe destaca que el número de municipios sin farmacia solo aumentó en tres entre 2000 y 2003.