C. R. Madrid | viernes, 10 de junio de 2016 h |

Los proveedores sanitarios de Cataluña, y muy especialmente las oficinas de farmacia, tendrán que seguir fiando su viabilidad a medio plazo al Fondo de Liquidez Autonómica, máxime tras el fracaso del primer proyecto de presupuestos elaborado por Carles Puigdemont. La decisión de la Candidatura de Unión Popular (CUP) de seguir adelante con su enmienda de totalidad obliga a la Generalitat a prorrogar presupuestos, lo que junto con el plan estrella de listas de espera deja a su paso dos grandes víctimas: de un lado, las farmacias, que se quedan sin el incremento del 3 por ciento (30 millones de euros) previsto para el pago de recetas; de otro, la investigación biomédica, que se queda sin el aumento previsto de 31 millones de euros.

La reacción de la Consejería de Salud a la tormenta prespuestaria no se hizo esperar. En respuesta a una pregunta oral, el consejero de Salud se mostró contundente en el Pleno del Parlament. “Con presupuesto o sin él, nuestro compromiso con el derecho a la salud de los ciudadanos es innegociable”, resaltó Antoni Comín, que aseguró que llevará a cabo todas las mejoras de gestión que sean posibles para reducir los tiempos de espera.

No hubo mención para los proveedores sanitarios, aunque en el caso de las farmacias catalanas el debate de totalidad las ha devuelto a una situación clara: la de referencia de finales de 2015, un año en el que se presupuestaron un total de 958,7 millones de euros a la partida de recetas dispensadas en farmacias (la misma partida que tendrán finalmente para este año), cuando el gasto anual total ascendió a 1.367 millones de euros.

De más calado es el revés en el ámbito de la investigación biomédica. Un día antes de que el Pleno del Parlament aprobara la devolución al Govern de su proyecto presupuestario, Comín había presentado el Plan Estratégico de Investigación e Innovación en Salud 2016-2020, el instrumento de planificación y coordinación que define las líneas generales de la investigación y la innovación en salud de Cataluña para los próximos años y que inaugura el paso a una política de investigación basada en convocatorias competitivas anuales.

Con el fracaso presupuestario este plan no podrá disponer de una partida de 31,5 millones de euros durante los próximos tres años destinada a diversas convocatorias de ayudas a la investigación en salud. Comín aseguró que existe la voluntad de ofrecer algún tipo de convocatoria en septiembre, pero con una partida inferior.

¿Nuevas elecciones?

Más graves pueden ser las consecuencias a medio plazo. Aunque la CUP se ha mostrado dispuesta a negociar otros presupuestos, JuntsXSí considera su veto como una ruptura del pacto que les permite gobernar. El presidente de la Generalitat se someterá a una cuesión de confianza después del verano. Del voto de la CUP dependerá entonces la convocatoria de nuevas elecciones o la continuidad del Ejecutivo catalán y de todo el proceso independentista, que la semana pasada dio un paso más al reestructurar el CatSalut para crear un Área del Medicamento.