Hablemos de justicia. Y si lo hacemos bien, tengamos muy presente que no existen fronteras para lo que es justo. Si los jubilados europeos pagan por sus medicamentos, la injusticia es seguir con una Sanidad quebrada en España. Nos hemos pasado años debatiendo sobre el cambio necesario en la Sanidad, y ahora los acontecimientos nos obligan. Decir que modificar el copago “no es justo”, es una mezcla de demagogia e incompetencia, justo lo que nos ha llevado hasta esta situación. El dato es que España solo obtiene un 5,7 por ciento del gasto público en medicamentos de los usuarios, y que nadie paga por los actos o diagnósticos sanitarios públicos. El Gobierno ha modificado el copago, pero no ha tocado nada en relación a los actos sanitarios; ir al médico seguirá siendo gratuito.
Las 35 páginas del RDL de medidas merecen una lectura minuciosa. Se abren ventanas al autocuidado: los síntomas menores y los principios activos sin receta no se financiarán. Nadie debería tener un problema en pagar los cinco euros de media de un medicamento para un síntoma menor: mejor dejar el dinero para los asuntos más serios. Además, también me llama la atención que se indique que el precio de los medicamentos nuevos reconocerá cómo contribuye al PIB la compañía solicitante. Dos cosas muy grandes.
@SANTIDEQUIROGA en twitter





































