Ocurre en muchas situaciones: cuando durante un parto queda poco, suele ser lo más difícil. Y el pacto sociosanitario encuentra una oposición más dura cada vez que avanza. Que Gaspar Llamazares lo critique, recordando que el debate sanitario está en los tribunales, no deja de ser una crítica a la que nos tiene acostumbrado. Que Ana Mato tenga la culpa de que la externalización de los hospitales de Madrid no prospere, es absurdo. Si así fuera, también será la responsable de que haya externalizaciones satisfactorias en Cataluña, Comunidad Valenciana e, incluso, Andalucía.
La ministra anunció en su primera comparecencia en el Congreso que quería un pacto, y en cuanto la subcomisión que lo analizaba se constituyó, fue abandonada por el Grupo Socialista e Izquierda Plural. No parece que el ánimo de la oposición de izquierdas sea facilitar dicho pacto, pero más preocupante resulta el aviso de CiU con su portavoz adjunta, Lourdes Ciuró. La diputada catalana amenazó con abandonar la subcomisión si la ministra no se muestra más receptiva. Aunque Pepe Martínez Olmos, portavoz socialista, ha insistido en que quieren pacto, cree que se está cuestionando una sanidad pública, universal y gratuita y eso echaría atrás el RDL 16/2012. Una condición imposible de cumplir.
@SANTIDEQUIROGA en twitter






































