La ministra de sanidad, Ana Mato, inauguró el XIX Congreso Nacional de Derecho Sanitario, dirigido por Julio Sánchez Fierro con gran acierto, tanto en su contenido como en la calidad de los ponentes. El derecho sanitario impacta directamente en la asistencia sanitaria. Por ello, se trataba de un marco idóneo para que la ministra hiciera referencia a que las reformas sanitarias van a seguir en los próximos meses, con el objetivo de ganar en calidad y eficiencia. Nadie en el sector duda de la necesidad de reinventar la sanidad. Eso significa cambiar algunas cosas que suponen, por qué no decirlo, gastar mejor, ser más solidarios con nuestro sistema sanitario, y que las personas soporten, con un pequeño esfuerzo económico, el propio sistema.
Ese esfuerzo económico (copago sanitario) se pide en todos los países de la UE, menos en Reino Unido y Dinamarca, además de España. La asistencia seguirá siendo gratis, ha dicho Mato. Pero estamos a la cola en copago farmacéutico. Es cierto que esto cambiará con los cambios legislativos efectuados, pero seguiremos en los puestos de cola, sin duda. No podíamos seguir siendo el último país de Europa en la lista de los ciudadanos que menos pagan por la prestación farmacéutica, al menos, mientras en algunas comunidades no se pague ni a los farmacéuticos ni a las compañías por los medicamentos. Si las reformas buscan la calidad y la eficiencia, el paciente y la Sanidad las necesitan.
@SANTIDEQUIROGA en twitter






































