Santiago de Quiroga | jueves, 31 de octubre de 2013 h |

El pacto sanitario, en sus vertientes política y profesional, se desdobla y camina ya por senderos diferentes. La subcomisión creada para analizar y debatir sobre la sostenibilidad del sistema sanitario, a petición de CiU, se encuentra ya con el sólo apoyo del PP y de UPyD. La mayoría parlamentaria del PP le proporciona viabilidad, pero sus conclusiones no serán asumidas por el resto de formaciones políticas. Una pena, y una oportunidad perdida. En materia sanitaria, la búsqueda de consensos es una quimera. Y el perjuicio es para los ciudadanos. Quizás por eso el pacto con los profesionales y con los pacientes va avanzando: son más prácticos y quieren acuerdos concretos. En España repunta el gasto en medicamentos con cargo a fondos públicos un mes (septiembre) y debe salir la ministra de Sanidad Ana Mato a decir que es puntual y que se han ahorrado ya casi 2.500 millones de euros: le toca aclarar lo evidente por la pugna política permanente. Del ahorro sólo se puede decir que es gracias a los copagos modificados; al esfuerzo de los ciudadanos. No es ni bueno ni malo que repunte el gasto en septiembre. Hay más enfermos, más tratamientos puestos y más resultados sanitarios. Esto no es cemento: aquí un medicamento cumple un fin. Con esta tropa no hay pacto político posible, y ya sólo nos queda el pacto de médicos, farmacéuticos, enfermeros y pacientes. Ese espero que llegue.

El pacto sanitario, en sus vertientes política y profesional, se desdobla y camina ya por senderos diferentes. La subcomisión creada para analizar y debatir sobre la sostenibilidad del sistema sanitario, a petición de CiU, se encuentra ya con el sólo apoyo del PP y de UPyD. La mayoría parlamentaria del PP le proporciona viabilidad, pero sus conclusiones no serán asumidas por el resto de formaciones políticas. Una pena, y una oportunidad perdida. En materia sanitaria, la búsqueda de consensos es una quimera. Y el perjuicio es para los ciudadanos. Quizás por eso el pacto con los profesionales y con los pacientes va avanzando: son más prácticos y quieren acuerdos concretos. En España repunta el gasto en medicamentos con cargo a fondos públicos un mes (septiembre) y debe salir la ministra de Sanidad Ana Mato a decir que es puntual y que se han ahorrado ya casi 2.500 millones de euros: le toca aclarar lo evidente por la pugna política permanente. Del ahorro sólo se puede decir que es gracias a los copagos modificados; al esfuerzo de los ciudadanos. No es ni bueno ni malo que repunte el gasto en septiembre. Hay más enfermos, más tratamientos puestos y más resultados sanitarios. Esto no es cemento: aquí un medicamento cumple un fin. Con esta tropa no hay pacto político posible, y ya sólo nos queda el pacto de médicos, farmacéuticos, enfermeros y pacientes. Ese espero que llegue.

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