Me indigna el diferente trato que tenemos los contribuyentes con nuestros retrasos e impagos a la Hacienda Pública. En una ocasión, una sencilla multa no pagada de 150 euros era la “deuda tributaria” que retrasó una devolución del IRPF durante más de seis meses. Por supuesto, no recibí tras el pago de la multa de tráfico compensación alguna por el retraso en una devolución mucho mayor. Ahora un fondo que podía tener el apellido de ‘buitre’ se lanza y ofrece comprar la deuda a las farmacias valencianas por una quita de un 10 por ciento. Se trata de un retraso de dos meses y medio, por lo que el porcentaje en ese período equivale a un 48 por ciento de TAE anual. Un interés demasiado interesado. Lo mejor de todo es que esos medicamentos dispensados hace dos meses y medio han proporcionado un margen neto a la farmacia de un 4 por ciento, por lo que aceptar esa quita ocasionaría trabajar a pérdidas. El cálculo es sencillo: hay que descontar del 27,9 por ciento de margen bruto, el descuento del 7,5, la devolución del RDL 5/2000, gastos fijos, variables y amortizaciones. Que quede un 4 por ciento de margen muestra la realidad de la situación. No es una mala decisión que la farmacia busque ingresos diferentes del medicamento.
@SANTIDEQUIROGA en twitter






































