Santiago de Quiroga | viernes, 17 de febrero de 2012 h |

Las deudas con proveedores más altas oscilan entre el 20 y más del 40 por ciento del presupuesto sanitario total para 2012 de algunas comunidades. Los proveedores han pagado ya por el IVA casi 700 millones de euros a una administración que no les paga por los medicamentos y tecnología sanitaria que utiliza. Los que más soportan ese IVA son los fabricantes de tecnología, con un 8 por ciento. Los mismos a los que tratan de banalizar sectores de la comunicación, insinuando que “venden tecnología que es inútil”. Pero el titular está servido. Hago referencia a la información aparecida en El País el pasado jueves: “El derroche en tratamientos inútiles sangra la Sanidad pública”.

La insinuación y el manejo de datos sin rigor hacen que se extienda la creencia popular de que existe despilfarro en el uso de los recursos sanitarios. Pero la verdad es que ha existido despilfarro en otras partidas: en coches, en aeropuertos y en polideportivos. Decir que se despilfarra en Sanidad a través de medicamentos y tecnología es una verdad a medias; la peor de las mentiras. Hay siempre recorrido para ganar en eficiencia, pero el despilfarro no es la norma, sino la excepción. Resulta curioso el diferente trato de la misma noticia, según la publica nuestra publicación hermana Gaceta Médica esta semana o El País. Hagan la comparación y decidan quién exagera y quién informa.

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