No sé si es momento de cerrar este curso y aplicar la editorial de esta semana de EG de desmemorizarnos todos, pero si alguien piensa que es una medida demasiado drástica, la alternativa es entusiasmarse.
Salir de esta nos llevará a una alegría sin límites. O no. En un país donde el Tribunal Constitucional dice una cosa y la contraria en una semana (véase la suspensión cautelar de las subastas andaluzas de medicamentos de dispensación en farmacias); donde los presupuestos sanitarios se acaban en ocasiones en septiembre; donde varias instituciones médicas se plantean si los recortes son necesarios; donde la oposición política dice “no” a los ajustes sin concretar cuál es la alternativa; donde los que toman decisiones de recortes no parecen dispuestos a aplicarse los ajustes; y donde se presume de aprobar medicamentos y vacunas revolucionarias (véase la vacuna contra el virus del papiloma humano) y luego se dice que no hay dinero… Un país así, debe cambiarse de arriba a abajo.
En esa tarea cabe reinventar la Sanidad y contar con los que dejan atrás lamentaciones y privilegios y se centran en el arte de lo posible. La apertura del curso sanitario 2012-2013 es ahora el centro de la atención y el esfuerzo. Salir de nuestra zona cómoda, si es que algunos no llevan ya mucho tiempo fuera, y empezar a invertir energía y entusiasmo.
@SANTIDEQUIROGA en twitter






































