Santiago de Quiroga | viernes, 18 de mayo de 2012 h |

El Parlamento vivió la semana pasada el debate en “párrafo corto” porque no hubo oportunidad para más. Y cuando eso ocurre, los argumentos se hacen más simples y visuales, y se pierde la precisión y el detalle, necesarios al hablar de sanidad. Pepe Martínez Olmos realizó una crítica airada a la ministra Ana Mato, mostrando cajas de medicamentos genéricos que una vecina de Guadix debería ahora pagar. Pero seguirá siendo menor el pago que una vecina de Nápoles, al sur de Italia.

¿Hay cambio o no hay cambio en el modelo de aseguramiento? La ministra dice que es falso que haya tal cambio y la oposición insiste en que es anticonstitucional… ¿No ocurrirá como cuando decía la oposición y los grupos relacionados que se quería “privatizar” la Sanidad en Madrid? Al fin y al cabo, una verdad a medias es la peor de las mentiras; porque tiene más capacidad de engañar. Si son galgos o podencos poco importa. Lo relevante es que la sanidad española destacaba por la cola en muchas cosas que ya no podemos permitirnos. Imagino que los parados sin prestación por desempleo estarán contentos con no pagar por sus medicamentos. Lo criticable de la reforma sigue siendo el poco debate, los errores en el redactado de la norma y no aceptar ninguna enmienda, ni de CiU, algo más razonables.

@SANTIDEQUIROGA en twitter