F. r. Madrid | jueves, 31 de octubre de 2013 h |

El buen comportamiento de Cinfa dentro del mercado nacional es un hecho constatado y que responde a una apuesta fuerte por la inversión y la innovación, lo que le ha reportado un crecimiento sostenido a nivel de ventas y empleo. Tanto es así que la compañía, que facturó 335 millones en España en 2012, a pesar de atravesar un primer semestre complicado, espera cerrar el año con un nuevo dato de evolución positivo.

Y es que, las dificultades no van a conseguir desplazar a la firma española del primer puesto del ranking de ventas en unidades, fruto, según Enrique Ordieres, presidente de Cinfa, “de la experiencia acumulada, el esfuerzo inversor, y la constante innovación y adaptación al cambio”. Así, en lo que respecta al esfuerzo inversor, la firma navarra puede presumir de haber destinado un total de 131 millones en los últimos cinco años a I+D+i, así como a la renovación de sus instalaciones y su tecnología, elementos todos ellos que distinguen a las compañías más competitivas.

Esa apuesta por la inversión y la innovación ha hecho posible mantener una amplia plantilla de más de 900 trabajadores en España, con lo que se ha convertido en la empresa que más empleo genera dentro del sector de los genéricos. Y esto es gracias a que Cinfa decidió implantar dos fábricas en territorio nacional, en Huarte y Olloki (Navarra), con una superficie que ronda los 50.000 metros cuadrados.

Asimismo, y sin perjudicar su compromiso con el país, el laboratorio está inmerso en un proceso profundo de internacionalización, el cual es pieza clave de su planteamiento estratégico. Así, “la idea es ganar mercado en el extranjero a través de la producción a terceros y la venta propia”, explica el máximo responsable de la compañía.

En este sentido, se han producido ya operaciones que han llevado los bienes y servicios de la firma a países como Emiratos Árabes, Argelia y Panamá, además de Corea. En este último país, concretamente, se ha establecido la primera filial de Cinfa en el extranjero, la cual cuenta en la actualidad con un total de 25 empleados. Aunque esto parece solo el principio. “Hemos apostado por Corea del Sur como una puerta de entrada al mercado del Sudeste Asiático, al igual que pretendemos entrar en Oriente Medio a través de Emiratos Árabes”, indica Ordieres.

Volviendo al mercado nacional, cabe señalar que la fuerza de Cinfa está, además de en la venta y producción de genéricos, en la provisión de una amplia gama de productos a la farmacia que van desde los productos OTC, pasando por la ortopedia o la dermofarmacia, para terminar en las soluciones nutricionales.

Así, además de con inversión e innovación, la compañía ha podido sostener su buen comportamiento más allá de los genéricos. Y es que, como ya es sabido, este es un mercado que está sufriendo últimamente los efectos de la crisis y empieza a mostrar signos de ralentización, lo cual exige un esfuerzo renovado de la administración para garantizar que los genéricos sigan generando ahorros para el sistema.

Para ello, en opinión de Ordieres, es imprescindible que se acabe con el marasmo de regulaciones a las que se enfrenta la industria de los medicamentos, que se las tiene que ver con 17 comunidades autónomas que moldean a su gusto la legislación. Eso serviría como muestra de consideración hacia un sector que “crea empleo y riqueza para el país”.