| jueves, 21 de junio de 2012 h |

La patronal andaluza de oficinas de farmacia, Ceofa, ha criticado el procedimiento que el Ministerio de Sanidad ha aplicado para la entrada en vigor de los nuevos precios en las boticas, que se producirá el 1 de julio, tras las bajadas voluntarias llevadas a cabo por los laboratorios. En este sentido, Ceofa señala que el ministerio “ha retorcido la interpretación de su propia instrucción, introduciendo otro parámetro, para que se cumpla el plazo de los 55 días para la entrada en vigor de los nuevos precios”.

A este respecto, desde Ceofa se precisa que “el ministerio debe ser consciente que las farmacias no pueden conocer los laboratorios que solicitan bajadas voluntarias, siendo también inviable que todas las farmacias accedan a la web para saber los laboratorios que hayan decidido bajar sus precios”. Por ello, consideran que “lo normal” es que la farmacia no se entere de los nuevos “precios más bajos” hasta que se instale en su programa informático el nuevo nomenclátor, es decir, prácticamente, el mismo día de su aplicación a efectos de facturación.

De esta forma, la patronal farmacéutica andaluza insiste en defender que no debería aplicarse hasta agosto, opinión que, si bien es compartida por otras organizaciones farmacéuticas, consideran que “ha sido defendida exclusivamente por las patronales farmacéuticas”. Según ellos, “para una mayor seguridad jurídica, se tendría que habilitar un mecanismo para que las farmacias puedan conocer de forma clara tanto las bajadas solicitadas, como las moléculas de todos los laboratorios que también hayan decidido bajar sus precios al “precio más bajo”, bajadas que se aplicarán en el nomenclátor del mes siguiente, entrando en vigor desde ese momento a efectos de facturación”.

Y es que, tal y como señalan, de no hacerse así “como siempre el perdedor será la oficina de farmacia, ya que solo tendrá diez días de convivencia de precios, provocando no únicamente nuevas pérdidas de stock, sino también viendo reducida su capacidad de compra”.