El colapso laboral que están sufriendo los visitadores médicos y de farmacia está alcanzando cotas dramáticas. Desde el comienzo de la crisis el sector ha perdido más de 8.000 puestos de trabajo, es decir, se ha contraído en un 47 por ciento. “El censo a nivel nacional en enero de 2013 no llega ya a 9.000 visitadores de atención primaria, de los 17.000 que había en 2009”, aseguró a EG Óscar Rilo, presidente de la Confederación Española de Asociaciones Profesionales de Visitadores Médicos (Ceatimef).
Sin embargo, el dato más alarmante para el colectivo es la previsión que realiza Ceatimef para el primer semestre de 2013, cuando Rilo estima que el descenso de puestos de trabajo puede alcanzar el 30 por ciento: 3.000 despidos más. “Hemos observado que durante 2013 la destrucción de empleo va a ir a más todavía. Sin tener datos exactos, las previsiones indican que van a dejar en la calle de 2.000 a 3.000 personas más”, aseguró.
La explicación para esta nueva curva de deterioro tiene una raíz política y una consecuencia empresarial. Las decisiones legislativas como las subastas de Andalucía o la central de compras provocan la inutilidad de una red comercial al eliminar prácticamente la competencia entre fármacos, por lo que la industria farmacéutica, en el contexto actual de recortes, prescindirá de sus visitadores. “Sabemos que hay cuatro grandes laboratorios que van a despedir a mucha gente, que están pendientes de hacer su ERE y que lo van a hacer en el primer semestre del año”, anunció Rilo, que explicó que “estas medidas políticas son las razones de porqué se está echando a tanta gente, ya que las empresas se ven abocadas a cerrar o prescindir de su red comercial al no hacerles falta”.
Las previsiones que pone sobre la mesa el presidente de Ceatimef agravan una situación que ya en 2012 fue nefasta. En el mismo periodo para el que se ha previsto un descenso del 30 por ciento del empleo, el paro del sector de los visitadores se situó en torno al 10 por ciento, con 1.100 despidos. Asimismo, el último tramo del curso anterior trajo más depresión laboral. “Hemos notado muchísimos ERE en los últimos seis meses, pensábamos que iba a disminuir la caída pero cada día está siendo peor. Las asociaciones nos reportan mensualmente las bajas que tienen y es un goteo constante, incluso las más pequeñas”, sentenció Rilo.
Escasez de opciones
El sector de visitadores de primaria, además, tiene una dificultad añadida: la recolocación ante la falta de demanda. Solo lo consiguen algunas personas en el ámbito hospitalario aun que, según argumentó Rilo, “es muy escasa y lo único de lo que está viendo ahora son ofertas de comisionistas o multicarteras, aunque están contratando con unas condiciones que no se parecen en nada a las que han tenido antes”.
En este sentido, y ante el deterioro del mercado de trabajo en todos los ámbitos, las peticiones que está cursando Ceatimef con el Gobierno central se restringe a una mejora del estatus. “Estamos luchando con varios ministerios para que consigamos el reconocimiento profesional que está todavía pendiente, porque por lo menos esos 6.000 ó 7.000 que se queden tengan un panorama algo mejor”, explicó Rilo.
Un nuevo horizonte laboral
Las nuevas legislaciones que darán paso a concursos públicos de fármacos modificarán las reglas del juego para los visitadores. Las compañías dejarán de necesitar una plantilla fija y se servirán, en su mayoría, de empresas externas que proporcionen la red comercial cuando sea necesaria. Estos casos serán, básicamente, en el supuesto de resultar adjudicatario de un concurso. “Se necesitará una acción comercial muy fuerte para que el producto se utilice ampliamente en todos los casos necesarios”, aseguró José Luis Casteig, director general de Expansis.
En síntesis, la labor del visitador será, según Casteig, “satisfacer al colectivo profesional sanitario con toda la información necesaria” para evitar deslizamientos de receta hacia otras moléculas con la misma indicación que no participen en el concurso.






































