Adoptar un enfoque estratégico de la responsabilidad social empresarial es cada vez más importante para la competitividad de las empresas en el actual entorno de crisis económica. Tras el compromiso de la Comisión Europea y la publicación del Libro Verde con este tipo de iniciativas, la cultura del comportamiento socialmente responsable se ha extendido gradualmente por toda Europa y por toda la geografía española siendo cada vez más objeto de un mayor interés y desarrollo por parte de las empresas y administraciones públicas.
Por este motivo, Castilla y León ha aprobado su Plan de Responsabilidad Social de Castilla y León 2014-2020 en el seno del Consejo del Diálogo Social, incluido como anexo del III Acuerdo Marco para la Competitividad e Innovación Industrial de Castilla y León 2014-2020. Este plan ha sido realizado a través del diálogo social con las organizaciones económicas y sociales más representativas de la comunidad integradas en el Consejo del Diálogo Social de Castilla y León.
El II Acuerdo Marco para la Competitividad Industrial de Castilla y León recoge a la RSE como uno de sus objetivos prioritarios explícitos y como uno de los ejes centrales del mismo.
Recientemente también, la región ha aprobado la Ley de Estímulo a la Creación de Empresas en la que explícitamente se recoge un artículo titulado ‘Emprendedores éticos y socialmente responsables’ donde la comunidad se compromete a fomentar la responsabilidad social de las personas emprendedoras.
En definitiva, el objeto de este plan de RSE, en su ámbito territorial de actuación, es promover la generación, difusión e implantación voluntaria de los criterios y prácticas de responsabilidad social en el mayor número de empresas, con el fin de mejorar la comprensión, concienciar y emprender acciones sobre las preocupaciones sociales, medioambientales y éticas en la cultura empresarial, el respeto de los derechos humanos, del medio ambiente y la innovación social.
En cuanto a los valores que lo inspiran, destacan la voluntariedad de las actuaciones en materia de RSE como valor supremo y condición necesaria, la responsabilidad como cumplimiento de los compromisos adquiridos, la innovación como mejora de los instrumentos utilizados para el desarrollo de la RSE en la comunidady la transparencia como información y difusión de los objetivos previstos en este ámbito. Además, la calidad como excelencia en la forma de realizar las tareas, el consenso entre las organizaciones económicas y sociales, la implicación de la administración y los agentes económicos y sociales en la consecución de los objetivos marcados, y la integración progresiva de la RSE dentro de los sistemas de gestión de la empresa.






































