fRancisco rosa Toledo | viernes, 24 de mayo de 2013 h |

La apuesta de la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha por los genéricos está fuera de toda duda. Así quedó reflejado en un café de redacción organizado por el Grupo Contenidos en Toledo para analizar el estado de los medicamentos genéricos en la autonomía y que forma parte de una serie que ha recorrido ocho comunidades autónomas. Durante dicho debate, Javier Hernández, director general de Calidad, Planificación, Ordenación e Inspección, hizo una defensa férrea de la aportación que realizan estos medicamentos al Sistema Nacional de Salud. Tanto es así, que cuando el director general habla de política de genéricos lo hace en términos de política sanitaria, y destaca el hecho de que estos productos ya tienen detrás una experiencia clínica que aumenta su seguridad con respecto a las novedades terapéuticas.

Esta perspectiva ha provocado que, según datos facilitados por la consejería, la penetración de los genéricos alcance en torno al 45 por ciento en esta comunidad autónoma, gracias a una política decidida de promoción que pivota sobre la prescripción por principio activo (PPA), una medida que cuenta con el respaldo del director general, pero que genera algunos recelos entre los profesionales.

Sobre este particular, fue Luis Rodríguez, presidente del Colegio Oficial de Médicos de Toledo, el primero en discrepar. Por un lado, porque la herramienta de prescripción que ha diseñado la consejería obliga a los médicos “a pelearse con la pantalla para poder prescribir por marca”. Y esta cuestión preocupa a Rodríguez, que entendía que “no todos los pacientes son iguales” y que, además, la PPA implica que el médico se olvida del paciente una vez que diagnostica y prescribe.

Por su parte, la presidenta del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Albacete y del Consejo de Colegios Farmacéuticos de Castilla-La Mancha, Rosa López, también fue crítica y cuestionó la idoneidad del programa de prescripción que se aplica en esta comunidad autónoma, aunque, por otra parte, admitió que el control sobre la prescripción y dispensación “no es tan estricto” como puede parecer. “A pesar de que existan esos intentos de influir, lo cierto es que no son tan estrictos. Las farmacias no sufren ningún ataque cuando reciben la llamada de un médico y sustituyen un medicamento genérico por uno de marca”, reconoció.

Aportación de las EFG

En lo que sí se mostraron de acuerdo los asistentes es en la principal aportación que realizan estos fármacos, y esa es la económica, la que tiene que ver con la generación de ahorros en un momento en el que son múltiples las voces que claman por la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud. “El genérico es sostenibilidad visto de una manera amplia”, aseguró el director general.

A pesar de ello, las reticencias de los profesionales persisten y están centradas en la calidad y la seguridad de este tipo de medicamentos. Por un lado, señaló López, están los excipientes, que afectan a la composición y pueden tener efectos en algunos pacientes. Por otro, como indicó Rodríguez, están los controles de calidad, que según él solo se hacen con los primeros lotes en el caso de los genéricos.

Sin embargo, estos argumentos fueron refutados tanto por el director general, como por Juan Carlos Conde, director comercial de Teva en España. Hernández señaló que este debate debería de estar ya enterrado, ya que “es la propia administración la encargada de garantizar dicha calidad, con los mismos mecanismos con los que se garantiza la de los medicamentos innovadores y para todos los lotes”. En cuanto a aspectos como el de los excipientes, por ejemplo, Conde recordó que también los fármacos incluyen los suyos propios y que no siempre son bien tolerados por el paciente.

También se hizo alusión durante el encuentro a las condiciones de fabricación de los genéricos, dado que en ocasiones tiene lugar en países asiáticos que generan poca confianza. A este respecto, fue Conde quien insinuó que las compañías innovadoras también producen allí y a nadie parece preocuparle. “En todo caso, son las agencias regulatorias las que tienen que valorar eso”, apostilló. “De hecho”, apuntó Hernández, “es que muchas veces se fabrican en los mismos centros que las marcas.

Si se tienen en cuenta estos aspectos, desde la dirección general de Calidad, Planificación, Ordenación e Inspección se exige que “todo lo que se diga sobre los genéricos se sopese bien”, y se destaca el hecho de que, pese a la afluencia de mensajes negativos, la evidencia se está imponiendo y eso se traduce en la buena imagen que estos productos se han ganado en el seno de la ciudadanía.

En este sentido, tanto el director general como la presidenta de los farmacéuticos de Albacete coincidieron en el papel indispensable que ha jugado el farmacéutico para conseguirlo. “El medicamento, sea genérico o de marca, está custodiado por un profesional que es experto y que sabe perfectamente que cumple los criterios de calidad”, culminó Hernández.

Con la entrada en vigor del RDL 16/2012, la prescripción por principio activo (PPA), tal como era entendida, fue superada por un sistema de prescripción basado en la discriminación positiva a favor del genérico, incluso en el caso de que la marca se situara en el mismo precio. Este cambio, que ha generado ampollas en la industria innovadora, ha dotado de una cierta estabilidad a la industria del genérico. “Desde el punto de vista de la sostenibilidad estructural, está comprobado que si no apruebas una medida como esta los genéricos no penetran. Por lo tanto, no es que nos parezca lógico, es que es necesario para que las compañías sigan lanzando EFG”, apuntó Juan Carlos Conde, director comercial de Teva en España.

En todo caso, y a pesar de estas medidas, el responsable de Teva alertó sobre un fenómeno que se podría estar dando en los últimos meses. Y es que, cuando parecía que el alza en la penetración de los genéricos era ya imparable, “parece que su utilización se ha reducido bastante en el caso de los tratamientos más actuales”.