carlos b. rodríguez Madrid | viernes, 31 de mayo de 2013 h |

“La sostenibilidad del sistema [sanitario] sigue siendo precaria”. La frase, incluida en el documento de Evaluación del Programa Nacional de Reformas y del Programa de Estabilidad de España para 2013 de la Comisión Europea, borra cualquier rastro de sonrisa que podría haber dejado el regalo que las autoridades han dado a siete gobiernos, entre ellos el español, al retrasar el cumplimiento de sus objetivos de déficit. El mensaje para el presidente español, Mariano Rajoy, es claro: se avanza, pero no lo suficiente. El sector farmacéutico español vuelve a estar en el ojo del huracán en dos de las recomendaciones de Bruselas: el gasto hospitalario y la liberalización de los servicios profesionales, “incluidas las profesiones altamente reguladas”.

Según las últimas proyecciones a largo plazo que la Comisión Europea maneja en su evaluación, el gasto público sanitario español aumentará en 1,3 puntos porcentuales del PIB de aquí a 2060. Los recortes del gasto relacionados con la crisis, dice, han ayudado a contener su crecimiento: el gasto público asistencial se redujo del 7,1 por ciento del PIB en 2010 al 6,7 por ciento en 2011, gracias a los ahorros obtenidos en gasto farmacéutico y masa salarial. En 2012, los ahorros continuaron con la entrada en vigor de medidas de especificación de la cartera común de prestaciones sanitarias y los copagos por renta, principalmente en fármacos.

Para este año, el Programa Nacional de Reformas anunciaba la adopción de otras medidas destinadas a mejorar la eficiencia de los gastos sanitario y farmacéutico, por ejemplo la revisión de los precios de referencia y la centralización de la adquisición de productos farmacéuticos, “así como la ampliación de las aportaciones de los beneficiarios”, recuerda Bruselas. Pero su evaluación no es del todo satisfactoria. “La sostenibilidad del sistema sigue siendo precaria”, remarcan los evaluadores. Y corregir el déficit y reducir “las presiones sobre el gasto” a largo plazo pasa, añaden, por “aumentar la relación coste-eficacia del sector sanitario, manteniendo al mismo tiempo la accesibilidad de grupos vulnerables, por ejemplo reduciendo el gasto farmacéutico de los hospitales”.

De cara a la ministra de Sanidad, Bruselas también recomienda reforzar el papel relativo que desempeña la Atención Primaria; aumentar la coordinación de los niveles asistenciales; modificar los sistemas de remuneración para que mejoren los incentivos y facilitar la movilidad interregional del personal sanitario.

La Comisión Europea también urge a España en el apartado legislativo. En este bloque, sus recomendaciones pasan por aprobar y aplicar “antes del final de 2013” la Ley de Colegios y Servicios Profesionales. Tomar medidas adicionales para liberalizar los servicios profesionales, “incluidas las profesiones altamente reguladas” (como es el caso de las farmacias) era una de las recomendaciones que Bruselas hizo a España en su anterior plan de reformas.

De su evaluación deduce que “los progresos en relación con esta recomendación han sido limitados”. Pero, tras hacer notar que la presentación del anteproyecto “se ha retrasado repetidamente”, la Comisión Europea dice que, “si a lo largo del proceso de adopción el texto sigue siendo igualmente ambicioso, podría ayudar a eliminar los obstáculos a la actividad en todo el territorio español y a una mayor simplificación de los requisitos administrativos”.

Junto a la Ley de Servicios Profesionales, las autoridades comunitarias también instan al Gobierno español a “aprobar y aplicar urgentemente” el proyecto de Ley de Garantía de la Unidad de Mercado “y acelerar todas las acciones complementarias necesarias para su pronta aplicación”.

Las recomendaciones de Bruselas pasan por bajar el gasto hospitalario y aumentar el coste-eficacia del sector

La Comisión Europea urge a España a aprobar y aplicar antes de 2014 la Ley de Colegios y Servicios Profesionales