Ayudar y contribuir a dar una respuesta a la crisis económica actual pasa, en el campo sanitario, por dotar de un marco regulador adecuado para algunos sectores clave, como el farmacéutico y de tecnología sanitaria. El candidato a comisario de Salud y Política de Consumo, Tonio Borg, se ha impuesto esta tarea como prioridad general. Sin embargo, entre los asuntos a desarrollar que expuso en su examen ante el Parlamento Europeo, no hubo mención al desarrollo de la directiva de Información al Paciente sobre medicamentos de prescripción, última pata que falta por implementar del paquete farmacéutico, tras las medidas aprobadas en farmacovigilancia y medicamentos falsos.
El futuro comisario se ha propuesto adoptar un papel principal en el desarrollo de reformas que mejoren la competitividad de los sectores considerados clave en un momento en que Europa atraviesa una de sus peores crisis a nivel económico. En este sentido, Borg hizo hincapié en que garantizará la aplicación adecuada de la legislación recientemente aprobada en materia de productos farmacéuticos, y afirmó que colaborará con el Parlamento y el Consejo de la UE para proseguir la revisión de la legislación sobre dispositivos médicos o ensayos clínicos. Sobre este último asunto, las propuestas están diseñadas para revertir la tendencia decreciente en cuanto al número de ensayos, manteniendo los estándares de seguridad.
El maltés también mostró su compromiso con el componente social de la crisis. Consciente de que los sistemas sanitarios están actualmente sometidos a una fuerte presión, debido a las dificultades económicas a las que se enfrentan los Estados miembro, Borg se propuso trabajar con ellos para garantizar la sostenibilidad de los sistemas sanitarios “sobre la base de los valores comunes de la universalidad, el acceso a una atención de calidad, la equidad y la solidaridad, con objeto de hacerlos más transparentes y responsables ante los pacientes”.
Opiniones personales
No lo ha tenido fácil Borg para recibir el visto bueno del Parlamento Europeo. Previamente ha tenido que vencer las reticencias de los grupos de izquierdas acerca de sus convicciones ultraconservadoras. De hecho, el candidato no respondió cómo piensa gestionar los trabajos relativos al Foro de la Sociedad Civil sobre VIH/sida, al Foro de Salud Sexual y el plan de acción europeo sobre el VIH, cuyos grupos prioritarios son los homosexuales, usuarios de drogas e inmigrantes, algo que ha sido acogido con preocupación por Monika Kosinska, secretaria general de la Alianza Europea por la Salud Pública. Borg, sin embargo, aseguró que respetará los tratados existentes con independencia de sus opiniones personales.
Mención aparte merece la directiva sobre tabaco, que motivó la dimisión del anterior comisario, John Dalli. En el Europarlamento Borg garantizó totalmente la integridad e independencia de su trabajo, y procuró despejar todas las dudas relativas a que la nueva legislación pueda dilatarse en el tiempo con el traspaso de cartera. “La directiva de tabaco no está muerta”, dijo. Asimismo, prometió tener listo el texto en enero. Antes, será necesario que el Consejo Europeo ratifique su nombramiento.






































