El consejero de Salud de la Generalitat de Cataluña, Boi Ruiz, será una de las grandes ausencias de Infarma 2013, que desde hoy y hasta el 7 de marzo se celebra en el recinto ferial de Montjuïc (Barcelona). Una ausencia, que será suplida de forma institucional por la directora general de Ordenación y Regulación Sanitarias, Roser Vallès, que ha sido justificada por la consejería por “motivos de agenda”.
Sin embargo, cabe destacar que esta edición de Infarma 2013 estará marcada por la posibilidad de que el sector convoque un nuevo cierre patronal motivado por un nuevo retraso en el pago de la factura farmacéutica en esta comunidad autónoma, que hace que las 3.100 boticas catalanas cobren unos 120 días después de dispensar un medicamento. A este respecto, desde la Generalitat se achacan los impagos a los problemas de recepción del Fondo de Liquidez Autónomica (FLA), puesto en marcha por el Gobierno, y al que el gobierno catalán ha solicitado más de 14.000 millones de euros entre 2012 y 2013.
Sobre este particular, los farmacéuticos catalanes alertaron la semana pasada del “riesgo de colapso” del sistema sanitario, por una deuda acumulada total de 302 millones de euros, y ante esta situación se ha convocado a las 19.30 horas de este martes, después de la inauguración de Infarma, una asamblea a la que están invitados todos los colegiados catalanes y en la que está previsto que se debatan nuevas medidas de protesta. Las farmacias de Cataluña ya celebraron el pasado octubre el primer cierre patronal total de su historia, y entre las otras posibilidades que se plantean está la búsqueda de un posicionamiento común con el resto de la sanidad concertada, que también sufre impagos puntuales, y la eventual denuncia ante los juzgados del efecto de estos retrasos, que les obligan a asumir los intereses adicionales que se generan por el endeudamiento bancario.






































