| miércoles, 09 de marzo de 2016 h |

En el campo del autocuidado, la competencia de una oficina de farmacia no se encuentra en el resto de farmacias del entorno sino en otros puntos de venta (grandes superficies, parafarmacias, etc.) que también ofrecen este tipo de productos. Esta es, por tanto, una de las ‘amenazas’ a las que se enfrenta la botica y que obligan a la “diferenciación” para erigirse como canal de confianza del usuario, como se ha puesto de manifiesto en la mesa redonda ‘El autocuidado en una farmacia de futuro’ celebrada en la última jornada de Infarma 2016 (10 de marzo), con el patrocinio de Anefp.

Según ha destacado una de las participantes en esta mesa, Concha Almarza (general manager de la consultora IMS Health) “tradicionalmente, ha sido la farmacia la que ha dejado paso a otros canales de venta y no es una cuestión de que el titular se sienta convencido de que su punto de venta es el mejor, sino que el usuario note esa diferencia”. ¿Cómo conseguir esa diferenciación? Según los expertos, haciendo gala de la profesionalidad, especialización y la credibilidad que aporta el farmacéutico como profesional sanitario. En ese objetivo, la industria se ofrece como colaborador necesario: “la industria está ahí para ayudar a la farmacia en potenciar este campo, porque somos conscientes que hay que introducir cambios”, ha señalado Javier Altemir, business unit senior de Almirall. En este sentido, una importante ayuda estriba en la formación, en la que algunos de esos cambios ya introducidos radican en que “antes, centrábamos la formación en el titular, y ahora la enfocamos también a los empleados que están en el punto de venta”.

Por su parte, José Ibáñez, titular de oficina de farmacia, ha defendido que “el autocuidado es uno de los grandes generadores de prestigio para la farmacia”, si bien echa de menos “una mayor proactividad en las farmacias respecto a la recomendación de productos de autocuidado y trabajar con protocolos de trabajo, así como la creación de zonas independientes al mostrador en esta área, dado que el mostrador resta credibilidad”.

La gestión de los productos en la botica es también fundamental. En este sentido, lo primero de todo es ser consciente que “una farmacia no puede trabajar con el mismo número de referencias que una gran superficie”, ha recordado José Antonio Andreu, socio director de Shoppertec Insigths & Solutions. Javier Altemir ha añadido que dos de cada tres decisiones de compra de marcas se toman en el mismo punto venta de venta, “por lo cual es fundamental trabajar bien la visibilidad de las marcas por las que se apueste, con líneas bien diferenciados… Si bien muchas farmacias no tienen experiencia en ello”.

¿Cómo será la relación entre autocuidado y farmacias en décadas venideras? Según los expertos participantes en esta mesa, el primer cambio radicará en el paciente, el cual será más “selectivo, exigente y acudirá a la farmacia ya informado”, ejemplifica la responsable de IMS Health. Por tanto, ese usuario más autónomo buscará en el farmacéutico “que le aporte esa información adicional a la que ya tiene, con su profesionalidad y formación”, ha apuntado Andreu. Respecto a los productos, Ibáñez estima que “tendrán más protagonismo los productos relacionados con la prevención y no tanto con el alivio de síntomas”. Mientras, el responsable de Almirall ha estimado que “la botica tendrá que seguir trabajando bien las marcas, porque las marcas generan confianza”.