alberto cornejo Gerona | viernes, 05 de abril de 2013 h |

En medio del huracán provocado por un nuevo impago por parte de la Generalitat a los farmacéuticos catalanes, el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Gerona vivió su propia tormenta: la dimisión del que era su presidente, Joan Fajula, por las diferencias de criterio “demasiado grandes” en el seno de la junta directiva de la institución. Rosa Sacrest, entonces vicepresidenta, ocupó su puesto el pasado 21 de marzo, analiza para EG la actualidad farmacéutica en su provincia y Cataluña.

Pregunta. Ilusión, por la nueva etapa profesional que ahora abre, pero también tristeza por los motivos que lo propician, ¿no?

Respuesta. Cuando se ha iniciado un mandato con ilusión y ganas de trabajar en equipo, esta situación rompe un poco los esquemas. Me hubiera gustado que el presidente estuviera los cuatro años, pero no se puede forzar a nadie a continuar. Y más que ilusión, mi motivación es seguir trabajando al frente de un grupo formado por 14 farmacéuticos con ganas de luchar por nuestra profesión y por los intereses de todo el colectivo.

P. ¿El relevo tiene que ser obligatoriamente asumido por quien ostentase la vicepresidencia o se ofreció voluntaria a ello?

R. Valoramos la posibilidad de convocar elecciones aunque, por unanimidad, todos los miembros de la junta decidimos posponerlas. El resto de farmacéuticos de la actual junta me pidieron de liderar el proyecto y seguir trabajando en la línea iniciada. No era momento de cambios, aunque no descartamos que haya comicios más adelante.

P. El presidente ex presidente Joan Fajula indicó que su dimisión se debía a la existencia de “diferencias demasiado grandes” con parte de la junta. ¿Sabe cuáles son estas diferencias?

R. Es normal que haya diferencias de criterios entre los integrantes de un grupo, especialmente en circunstancias difíciles. Cuando se trabaja en equipo, es lógico que cada miembro aporte su punto de vista sobre un mismo tema y, una vez comentadas las diferentes propuestas, se busque el consenso. Esto hace que un grupo se sienta cohesionado, pero si las propuestas no son asumidas por alguna parte se hace difícil avanzar.

P. ¿Fueron las posibles medidas a tomar contra los impagos el motivo del desencuentro?

R. Pudo ser el desencadenante. Estamos frente a una de las etapas más difíciles que ha vivido el colectivo. La actual junta está satisfecha de haber escuchado a los colegiados, de la forma en la que se desarrolló la reunión de titulares que organizamos para valorar las propuestas y del resultado de las votaciones.

P. Es una época complicada para presidir una institución como es el colegio farmacéutico. Un plus de dificultad al cargo, ¿no?

R. Evidentemente, son los peores momentos para representar al colectivo. La realidad es dura y no tenemos ninguna otra posibilidad que no sea luchar para que el paciente pueda tener el tratamiento adecuado y poder cumplirlo. No cobrar y tener que pagar por tu trabajo es algo que se hace difícil de soportar.

P. ¿Son suficientes las medidas acordadas frente a los impagos?

R. Nuestro colegio optó por aceptar todas las opiniones de los colegiados. Salieron mayoritariamente las opciones defendidas a nivel de Cataluña, pero además dos propias que se trabajaran desde nuestro colegio.

P. ¿Cuáles?

R. Solicitar la modificación de la consideración de proveedor de las boticas, y así subir en la escala de orden de pago del CatSalut; y pedir el blindaje del pago mínimo del coste del medicamento

P. Entonces, ¿es partidaria de que los farmacéuticos de cada provincia decidiesen las medidas de protesta frente a los impagos?

R. Nosotros defendemos dos opciones propias además de las globales, ya que las particularidades de la provincia nos llevan a defender las particularidades propias de cada colegiado.

P. ¿Existe falta de sensibilidad por parte de la Administración?

R. La farmacia catalana hace todo lo que puede para aguantar una situación derivada de la falta de liquidez de la Generalitat de Cataluña. Y se les ha puesto de manifiesto que esto ha llegado a su límite. No podemos aguantar más.

P. Cierre patronal. ¿Es posible que los farmacéuticos consideren que esta medida puede jugar más en contra que a su favor?

R. La atención al paciente es nuestra principal motivación y no nos gusta adoptar medidas que puedan perjudicarlo. El colectivo ha empezado a expresar su impotencia y la dificultad para poder seguir suministrando los medicamentos. Esto es lo que realmente nos preocupa.

P. En el caso de Gerona, ¿existe alguna farmacia con riesgo inminente de cierre?

R. Existen farmacias que están al límite de sus recursos personales. Todos estamos abatidos y buscando soluciones. ¿Cuál es el colectivo profesional que atiende a sus clientes, en este caso sus pacientes, con su patrimonio personal?

Pregunta. ¿Qué objetivos se marca para la legislatura?

Respuesta. Los del programa electoral: trabajar en beneficio del paciente y recuperar la plena normalidad económica, cobrando lo que nos pertenece por nuestro trabajo y servicio.

P. ¿En qué se puede notar su sello personal?

R. En la capacidad de trabajo; en la visión amplia de la profesión por mi experiencia tanto en botica como en farmacia hospitalaria; en un trabajo de equipo consensuado y cohesionado; en tener al colegiado como norte de nuestras actuaciones… Y en el convencimiento de que saldremos adelante.

P. Y más allá de los impagos…

R. Tenemos que consolidarnos como centro de salud; asumir retos profesionales interesantes dentro de la cartera de servicios; disminuir la burocracia; trabajar para el bien de los pacientes; estar presentes en todos los sectores donde somos competentes…

P. En Cataluña se iniciaron conversaciones para establecer una cartera de servicios remunerados. Incluso se pusieron en marcha los primeros servicios. ¿Esta falta de liquidez de la Administración puede echar por tierra su desarrollo?

R. Trabajaremos para que esto no suceda. Puede retrasarlo, pero confío en que estos servicios tan necesarios acaben siendo una realidad que contribuya a dignificar nuestra profesión.