J. Ruiz-Tagle Madrid | viernes, 30 de noviembre de 2012 h |

Cambiar el modelo productivo para aportar valor a un PIB muy deteriorado por la crisis fue la consigna que trasladó Regina Revilla, presidenta de Asebio, durante su comparecencia en la Comisión de Economía del Senado, celebrada con motivo de la Ponencia de Estudio sobre medidas de integración, apoyo y transferencia de conocimiento a las pymes. En este sentido, Revilla presentó un decálogo de desafíos para el sector que necesita la voluntad de los decisores para aportar las medidas legislativas necesarias para su desarrollo.

La presidenta de Asebio explicó que el primer cometido al que se deben enfrentar es mejorar los mecanismos de transferencia de tecnología. Para ello, el primer peldaño a construir sería potenciar el papel de las empresas biotech como dinamizadores de la relación entre sector público y empresa tradicional, así como crear un departamento de biotecnología en el CDTI para atender las singularidades del sector.

En paralelo, Revilla señaló la necesidad de mejorar la fiscalidad de inversores y empresas con la implantación de tres medidas concretas: establecer la figura de los ‘créditos fiscales’, reformar la Ley del Mecenazgo para incorporar actividades científicas y tecnológicas, y acompañar de beneficios fiscales las inversiones realizadas en empresas de base tecnológica.

Además de estas dos primeras medidas, señaló la necesidad del fomento de la cultura emprendedora y la internacionalización del sector a todos los niveles con acciones dirigidas, entre otras, a atraer al capital riesgo extranjero. Al mismo tiempo, apostó por aumentar el tamaño empresarial a través de fusiones o adquisiciones y mejorar el entorno financiero para afrontar con mayores garantías el programa ‘Horizonte 2020’.

Por otro lado, desde Asebio se trasladó al Senado la necesidad de aportar mayor seguridad jurídica en el marco legal que afecta al sector evitando las regulaciones “por decreto”, así como el impulso a la compra pública innovadora. Revilla, en sus conclusiones, apostó por mejorar la percepción social de la biotecnología y conseguir, por tanto, que sea un atributo de la Marca España.