Miguel Valdés, director general de la Federación de Distribuidores Farmacéuticos (Fedifar) Creemos que actualmente tenemos un problema grave. Ciudadanía, gestores y agentes del sector queremos mantener un sistema sanitario que es, en líneas generales, ejemplar. Sin embargo, ni unos ni otros sabemos cómo vamos a financiarlo en los próximos años. La deuda de los hospitales con los proveedores, los impagos de un número creciente de comunidades autónomas de la factura pública en medicamentos a las oficinas de farmacia, las medidas atropelladas de las autoridades nacionales y regionales para controlar el gasto farmacéutico… Todas ellas son solamente algunas de las pruebas de que algo está fallando, y es muy serio. Los que trabajamos en este sector sabíamos que tarde o temprano pasaría: el gasto sanitario público en España crece muy por encima de lo previsto en los presupuestos que se destinan para esta partida. Las razones de esta tendencia, dejando aparte la voluntad del gestor al repartir el presupuesto, son poderosas y casi imposibles de controlar como, por ejemplo, el envejecimiento de la población en nuestro país. Al proyectar para los próximos años este crecimiento, advertimos que esta evolución no será sostenible con el escenario actual. Por ese motivo, creemos que algo habrá que hacer. Pensamos que actuar como hasta ahora, con recortes casi exclusivamente sobre el gasto público en medicamentos de dispensación en oficina de farmacia no es la solución: el ahorro logrado se diluye rápidamente al agregarlo con los crecimientos de las partidas menos controladas pero mucho mayores. Sin embargo, todas estas medidas han exprimido tanto a la distribución farmacéutica de gama completa que la han llevado al borde de su viabilidad. Un sector que, además de prestar un servicio excelente y eficiente a la sociedad, es un motor de riqueza para nuestro país. De este modo, en el II Foro de la Distribución Farmacéutica que organiza la patronal Fedifar y que tendrá lugar el 25 de octubre, abriremos un debate constructivo sobre la contribución de la distribución farmacéutica a la sostenibilidad del sistema sanitario y sobre qué más podemos aportar en próximos años. Ya no hay margen para más recortes, pero la distribución de gama completa tiene un potencial tecnológico y logístico que puede contribuir al ahorro en partidas no controladas del gasto sanitario público. A este respecto, confiamos en poder arrojar algo de luz sobre un futuro que se nos antoja, cuanto menos, algo tenebroso. | viernes, 21 de octubre de 2011 h |