Hace un año la compañía farmacéutica irlandesa Altan Pharma, presidida y dirigida por Guillermo Herrera, materializaba la compra del Grupo GES, histórico holding español especializado en la fabricación de fármacos genéricos por 87,5 millones de euros.
De esta forma la corporación irlandesa entraba en nuestro país y se colocaba como la cuarta compañía en ventas hospitalarias gracias a la adquisición del Grupo GES. Esa posición satisfactoria se ha convertido en el trampolín para que Altan Pharma dé el salto de la internacionalización gracias a la línea de productos con presencia importante en el área de dolor y de anestesia. Con estos mimbres Altan piensa ya en el resto de mercados europeos, países de Latinoamérica y Asia.
Para materializar esa ambición por el mercado nacional y el exterior Guillermo Herrera asegura a EG que la compañía hará nuevas compras. “Habrá que buscar más adquisiciones. Nosotros queremos pasar de una compañía enfocada en España a un ámbito más global y para eso seguimos buscando adquisiciones tanto en España como fuera. Ya tenemos el ojo echado a alguna compañía”.
Esta estrategia no desmerece las instalaciones heredadas del Grupo GES y habla de renovación y ampliaciones. “Contamos con dos plantas, la de Biomendi (Álava) y Genfarma (Toledo), ambas están operando a su capacidad total. En términos de inversión hay una total limitación de capacidad instalada en términos de liofilización en España y en el mundo. Ante eso estamos ampliando nuestra capacidad. Tenemos hoy en día cuatro liofilizadores y por ejemplo vamos a ampliar la capacidad de uno de 20.000 litros a 60.000 litros, dentro de las limitaciones de la planta”, asegura.
Renovación humana
Sin género de dudas Altan Pharma ha acometido en este primer año de presencia en España, una profunda remodelación de la estructura laboral de la compañía para adaptarla al perfil internacional que buscan. En este sentido, Herrera asegura que “hoy en día no se conoce la organización de la empresa respecto a hace un año. Hay un director comercial para España y hemos ampliado nuestra presencia de vendedores en los hospitales. Hay un director de Recursos Humanos, tenemos más de 250 empleados y antes no existía. También hemos nombrado un director de informática, estamos inmersos en un proceso de sistematización de la información comercial y de las plantas. Mientras más input manual tienes en las plantas mayor posibilidad de cometer errores. Hemos contratado asesores externos expertos en FDA, EMA y calidad”.
Más allá de esta estrategia el grupo sigue apostando por las innovaciones y reforzar su cartera de producto de cara al mercado hospitalario e incluso abordar el campo de los biosimilares. “Hace unos años nunca se pensó que un originador —Pfizer, Amgen, AbbVie — iba a entrar en el mercado. Si uno es pequeño o mediano se lo tiene que pensar dos veces porque ya se ha visto en el norte de Europa que el comportamiento de los biosimilares es exactamente el mismo que los genéricos de farmacia. Al tercer o cuarto mes el 70 por ciento del mercado se convierte en genéricos al 30 o 40 por ciento del precio y eso no es tan atractivo. Se repite la historia de los genéricos”, sentencia.






































