“No podemos tener el dinero en dos sitios a la vez”. Así explicó el presidente de Novartis en España, Jesús Acebillo, la situación en la que se han encontrado las compañías farmacéuticas en España en los últimos años que, a causa de los impagos de la administraciones, han tenido que destinar al pago de costes financieros unos recursos que podrían haber ido a inversiones productivas en nuestro país. Por ese motivo, el Plan de pago a proveedores, puesto en marcha por el Gobierno de la Nación durante el año pasado y que sirvió para saldar la importante deuda que las administraciones públicas tenían con las compañías del ámbito farmacéutico ha sido muy importante para la industria farmacéutica y ha tenido “un efecto positivo sobre la economía real”, resaltó Acebillo.
Así lo quiso resaltar el presidente de Novartis en España, quien aseguró que ese plan ha permitido a su compañía acelerar la puesta en marcha de una serie de inversiones productivas en la planta que la compañía tiene en la localidad barcelonesa de Barberá del Vallés. “Este plan ha acelerado de forma significativa este proyecto”, explicó, al tiempo que se mostró esperanzado de que en breve “se pueda reproducir este año para continuar invirtiendo”, aseguró Acebillo.
De este modo, la liquidez aportada a la compañía durante el pasado año, se ha reinvertido en la puesta en marcha de tres nuevas líneas de producción, en las que la compañía ha invertido 60 millones de euros, y que estarán destinadas a la producción y envasado de diversos productos cuya administración es por vía inhalatoria que la compañía comercializará en fechas próximas. Esta inversión forma parte de un plan de reconversión “estratégico” de la planta que se gestó a mediados de 2011 y que prevé dar empleo a más de 70 personas.
De este modo la compañía está afrontando la renovación de los productos que manufactura en esta planta catalana, con el objetivo de reducir la dependencia que tiene de los diversos productos de valsartan (Diovan y Exforge principalmente) debido a la pérdida de protección de su patente. Por este motivo, la multinacional suiza potenciará la planta con la producción de productos como Onbrez Breezhaler, entre otras presentaciones del ámbito respiratorio, que según Acebillo “sobrecompensará los volúmenes de producción” que se pierdan con la caída de ventas de valsartan.
En la actualidad, ya se encuentra operativa la primera de las cinco líneas que está previsto instalar. No obstante, antes de fin de año estarán en funcionamiento otras dos. Cuando esté a pleno rendimiento la ampliación tendrá una capacidad de envasado superior a los 36 millones de unidades al año que se exportarán a más de 60 países del ámbito europeo, así como de zonas emergentes.
Precisamente una de las cuestiones más relevantes de la planta de Barberá es que el 90 por ciento de su producción se destina a las exportaciones, siendo de gran interés para la balanza comercial de nuestro país. Además, según Acebillo, este nivel de inversiones “no están justificadas en un mercado local”. De este modo, explicó que “el cometido fundamental es la exportación y estamos aprovechando la oportunidad que hay porque muchos mercados del exterior están creciendo”.
Inversión de 145 millones
Pero esta inversión que Novartis realiza en las instalaciones de su planta no es algo aislado en la compañía. Durante los últimos cinco años la multinacional ha realizado inversiones productivas por valor de 145 millones de euros. Unas “inversiones corrientes muy importantes”, tal y como aseguró Acebillo.
Si a las inversiones a nivel de producción se le suman aquéllas del ámbito de la I+D, la compañía ha invertido un promedio de 120 millones al año en los últimos tres ejercicios. “La innovación está en el centro de la estrategia de Novartis”, indicó Acebillo, al tiempo que resaltaba que “es patente” el compromiso de su compañía “tanto en inversiones industriales como en I+D”. Además, el presidente de la multinacional quiso resaltar que esta inversión ha tenido un importante crecimiento en los últimos años. Según él, durante los últimos tres años ha crecido un “25 por ciento sobre el trienio anterior”.
El resultado de todas estas inversiones han supuesto que las exportaciones de la planta hayan alcanzado los 800 millones de euros en los últimos tres años, 311 durante el último ejercicio, en el que las ventas del grupo cayeron un 7 por ciento en nuestro país, ascendiendo a un total de 1.400 millones de euros. Por su parte, la inversión en I+D alcanzó los 273 millones.
Si de algo presume el presidente de Novartis España es de la importante presencia industria que su compañía posee en nuestro país, así como la potencia inversora que ejecuta la compañía de manera continua en los últimos años. Novartis posee en España cinco factorías. De ellas, tres son de materias primas y dos de producto terminado. “Ninguna compañía tienen esta infraestructura” en nuestro país, destaca Acebillo “tiene capacidad para suministrar antibióticos a 800 millones de personas”.
Pero la presencia industria de Novartis en España se ha visto potenciada con la adquisición en 2010 de Alcon ya que esta compañía especializada en tratamientos del ámbito oftalmológico, tenía en nuestro país una planta de producción. Entre esta planta y la de Barbera tienen en la actualidad una capacidad superior a los 250 millones de envases anuales. De este modo, Novartis manifiesta su liderazgo en el ámbito industrial en nuestro país ya que entre todas sus plantas dan empleo a unas 1.100 personas.
Otra de las joyas que la multinacional suiza tiene en nuestro país, concretamente en su planta de Barberá del Vallés es la planta de alta especialización, creada en 2007 y que actúa como planta de desarrollo, lanzamiento y comercialización de productos oncolíticos. Su puesta en marcha supuso invertir diez millones.






































