E. CAMPILLO Madrid | viernes, 16 de junio de 2017 h |

“Los farmacéuticos se han animado a volver a contratar pero con mucho miedo, no se animan a contratos indefinidos, son contratos temporales puesto que la farmacia busca la flexibilidad y no cargarse de gastos”, así de contundente se mostraba Carlos García-Mauriño, presidente de Asefarma quien dejaba patente que los contratos temporales se imponían, durante 2016, a los indefinidos.

Los protagonistas durante ese año fueron los contratos en ‘prácticas’ que se pueden aplicar a los profesionales que hayan obtenido la titulación en los últimos cinco años, y es que como indicaba García-Mauriño “se obtiene una bonificación del 50 por ciento en las contingencias comunes de la Seguridad Social”.

Además de este tipo de contrato, también fue especialmente significativa la cantidad de contratos ‘de sustitución’, creados para cubrir bajas médicas y periodos vacacionales.

“Lo que antes era a base del riñón del farmacéutico, cuando había una baja o el farmacéutico estaba escaso de personal y suplía él el hueco, ahora el panorama ha cambiado y ya se anima a contratar porque el abanico de posibilidades laborales que se han establecido ha ayudado”, decía García-Mauriño.

Gana el temporal frente al indefinido

Los contratos temporales ganan terreno porque aportan ciertas ventajas. Por un lado se beneficia al mercado laboral “porque das la oportunidad a gente sin experiencia y, al mismo tiempo, la farmacia da mejor servicio a los pacientes”, señalaban desde Asefarma.

No obstante el número de contratos indefinidos en la farmacia ha ido experimentando una evolución. Durante 2016 se cubrieron necesidades existentes y se usaron los contratos indefinidos de tarifa reducida o mínimo exento. Al mismo tiempo, el indefinido de apoyo a emprendedores siguió teniendo buena acogida, destacaba el responsable de Asefarma. Este tipo de contrato ofrecía un periodo de prueba de un año así como un conjunto de bonificaciones.

En definitiva, como se puede observar en el gráfico elaborado por AMAF en su informe, se otorga un 40 por ciento a los contratos indefinidos frente al 60 por ciento de los temporales.

En cuanto a las dudas consultadas, el grueso fueron en torno a si era o no era obligatorio el registro de los horarios del personal que trabajaba en la farmacia.