La segunda jornada de Infarma Barcelona 2017 arrancaba abordando uno de los asuntos que mayor debate genera en la escena profesional: los medicamentos de Diagnóstico Hospitalario y todo el entorno que les rodea, como serían sus canales de dispensación y la atención farmacéutica especializada. En este sentido, en una mesa redonda en la que estaban representados profesionales, pacientes y administraciones (nacional y autonómicas) se puso de manifiesto la necesidad de dejar a un lado los extremos para establecer “circuitos colaborativos” en torno a estos medicamentos.
Unos circuitos colaborativos entre farmacia comunitaria y farmacia hospitalaria que van más allá de la dispensación –cabe recordar en este aspecto ya hay propuestas concretas como sería la dispensación inicial en hospital para que las posteriores dispensaciones de repetición recalasen en las boticas-. Esa colaboración también debe abarcar uno de los mayores retos en este tipo de medicamentos: la adherencia terapéutica. “El foco es conseguir disminuir el incumplimiento y/o los errores de medicación para mejorar así los resultados de salud. Hay que crear modelos integrados y evaluables, desde el punto de vista clínico y económico. Cualquier sistema que no consiga esto, está abocado al fracaso”, indicaba María Antonia Mangues, directora del Servicio de Farmacia en el Hospital de Santa Creu i Sant Pau de Barcelona. A día de hoy sigue siendo “un sueño” el hecho de “poder trabajar en un modelo integrado entre farmacia y hospital y compartir información clínica”, aseguraba.
Por su parte, Jordi de Dalmases, presidente del COF de Barcelona, también apoyaba que toda decisión sobre el circuito de prestación se lleve a cabo “pensando en el paciente”. No obstante, también señalaba que “todos nos llenamos la boca apostando por la colaboración, pero luego la realidad nos dice que en la farmacia comunitaria no conocemos en qué criterios se basan las políticas de prescripción de nuestros compañeros”. En este sentido, la ‘voz’ del colectivo de pacientes en la mesa, Carme Sabaté, presidenta de la Coordinadora d’Usuaris de la Sanitat (CUS) corroboraba que “el día a día demuestra que el paciente no está en centro del sistema, por mucho que se diga”.
Por su parte, Josep Torrent, director del Área del Medicamento del Servicio Catalán de Salud, recordaba que “la opinión de los pacientes va en ambos sentidos; habrá pacientes que preferirán la proximidad y otros que ante los procesos complejos prefieren la tutela del hospital”. Asimismo, Torrent defendía que en la toma de decisiones sobre el canal de dispensación de estos fármacos, las Administraciones públicas “no pueden dar la espalda a la sostenibilidad”. También Ramón Palop, jefe de la Unidad de Apoyo a la Dirección de la Agencia Española del Medicamento (Aemps) ha recordado que desde el Ministerio de Sanidad ya se ha tendido la mano a la profesión farmacéutica y sus entidades representativas para valorar qué medicamentos actualmente dispensados a pacientes externos en los hospitales pueden volver a la botica.






































