Se trata de un pinoero proyecto puesto en marcha por la Vocalía Nacional de Dermofarmacia.
Es la nueva acción de la Mesa de la Profesión Enfermera de desprestigio a la Farmacia, denuncia que el único interés de la farmacia asistencial sería “compensar económicamente su caída de ingresos”.
El Alto Tribunal considera que los conciertos entre Administraciones y COF no pueden considerarse una “operación comercial” por sí misma y, por tanto, solo debe tenerse en cuenta el interés legal del dinero (menos cuantioso).















































