En España hay seis millones de diabéticos de los que dos millones aún están por diagnosticar, según la Federación Española de Diabetes (FEDE). Asimismo, las cifras de adherencia al tratamiento son alarmantes ya que el 44 por ciento de pacientes no cumple con los tratamientos que el médico les administra.
Para luchar contra esta enfermedad y hacer un abordaje preventivo y terapéutico, la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (Sefac) junto a la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (SemFYC), la Sociedad Española de Diabetes (SED) y FEDE van a aunar esfuerzos para “meter un gol” a la enfermedad.
Lo harán a través de una iniciativa en la que el farmacéutico comunitario va a ser protagonista. Un proyecto que constará de dos fases, la primera detectar de manera precoz, desde la farmacia, a pacientes con posible riesgo de padecer la enfermedad, y una segunda etapa que se focalizará en la mejor adherencia al tratamiento y la detección de hipoglucemias en pacientes ya diagnosticados.
Será la tercera vez que se lleve a cabo este proyecto en el que este año participarán más de 300 farmacias comunitarias y se espera que beneficie a más de 3.000 personas.
“Con esta campaña se van a poder detectar situaciones de prediabetes o diabetes porque las farmacias tienen un potencial superior al de los médicos porque las hay en cada calle, en cada esquina”, precisaba Anna Novials, presidenta de la SED.
En la primera fase, la de detección en la farmacia, las más de 300 boticas participantes, llevarán a cabo un cribado a personas mayores de 40 años en riesgo de padecer diabetes tipo 2, mediante la cumplimentación del test de Findrisc. Esta primera fase, se pondrá en marcha del 13 al 19 de noviembre, en el marco del Día Mundial de la Diabetes, que se celebra el próximo 14 de noviembre.
““Desde Sefac, hemos formado a los farmacéuticos en base a protocolos consensuados por todas las sociedades para ser eficientes y que nuestro SNS también lo sea y pueda perdurar más”, señalaba Jesús Gómez, presidente de Sefac. El año pasado, añadía Gómez, participaron 175 farmacias que registraron 2.800 posibles casos de diabetes y se detectó que el 25 por ciento tenía riesgo. El 41 por ciento de esos pacientes con riesgo aceptaron la derivación al médico. De esta manera, el farmacéutico juega un papel fundamental porque “como agente de salud más próximo al ciudadano no puede diagnosticar pero sí derivar al médico de Atención Primaria”, matizaba.
Para la segunda etapa del proyecto, habrá que esperar a 2018. Será entonces cuando los farmacéuticos apliquen distintos cuestionarios para medir la adherencia y la percepción de hipoglucemias y al mismo tiempo, eduquen en hábitos saludables de estilo de vida y alimentación a pacientes que ya han sido diagnosticados de diabetes. En caso de detectar incumplimiento de los tratamiento o hipoglucemias se derivará al médico mediante una hoja de derivación consensuada.
“No hay otro camino que que todos los agentes de salud vayamos de la mano y con la colaboración de los pacientes”, finalizaba el presidente de Sefac.
Desde SemFYC, su presidente, Salvador Tranche consideraba que “sería inaceptable no aprovechar el recurso que suponen las farmacias en beneficio de la población, ya que, en España hay más farmacias que centros de salud. Concretamente hay 1,2 farmacéuticos por cada 1.000 habitantes y sólo 0,6 médicos de familia por cada 1.000 habitantes”.
Desde el punto de vista de los pacientes, Andoni Lorenzo, de FEDE apuntaba que la iniciativa es “novedosa” y que la detección tardía nos lleva a pacientes con complicaciones y eso repercute en su calidad de vida y en el gasto sanitario.






































