La lucha que mantiene la profesión farmacéutica nacional (tutelada por el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos) para que las farmacias asuman la dispensación de aquellos medicamentos innovadores y de Diagnóstico Hospitalario que no requieren un especial control clínico —frente a su paso sistemático al hospital— también repercute a otros países del entorno. Solo con la salvedad de que en algunos (como Francia) sí se reconoce el papel que juegan estos establecimientos en la mejor accesibilidad a estos tratamientos, manteniendo su dispensación en ellos.
Precisamente, el análisis del panorama europeo en la dispensación de estos fármacos centró buena parte de la Jornada Anual de la Farmacia Latina que organizó el CGCOF el 28 de noviembre en Palma de Mallorca y que reunió a representantes de la farmacia española, francesa, italiana y portuguesa.
A mitad de camino entre esa situación ‘ideal’ que vive la farmacia gala estaría la portuguesa. En este país también se viene asignando la dispensación de estos medicamentos al hospital, si bien se está realizando un pilotaje de dispensación de oncológicos y antirretrovirales en las boticas, a fin de estudiar su ‘vuelta’. Mientras, Rosa López-Torres, tesorera del CGCOF y quien expuso la situación española, pidió que la catalogación de los fármacos no atienda a cuestiones económicas y aludió a un dato que demuestra la mejor accesibilidad que aporta la red de farmacias: por cada hospital con servicio de FH (261) hay 84 farmacias.






































