La distribución paralela de medicamentos es una actividad legal en Europa, supone el 4 por ciento del negocio y se postula como posible solución para paliar los desabastecimientos. EG entrevista a Heinz Kobelt, director de Asuntos Europeos de la Eaepc entidad que agrupa a estos mayoristas.
Pregunta. ¿Cómo funciona la distribución paralela de fármacos?
Respuesta. Los distribuidores paralelos compran fármacos comercializados por el fabricante original a un precio más bajo en un país del Espacio Económico Europeo y los venden a un precio más alto en otro. Los mayoristas pueden vender una parte de los fármacos, normalmente un superávit de stock, e importarlo a otro país. Además, tienen la obligación de servicio público y priorizar a las farmacias nacionales.
P. ¿Qué es un importador paralelo?
R. Es un mayorista que debe reenvasar los medicamentos que importa antes de ponerlos en el mercado del país importador. Para ello necesita una autorización de fabricación. Así que es una combinación entre mayorista farmacéutico y un fabricante. Así, la Directiva Antifalsificación, considera a los distribuidores paralelos como titulares de autorizaciones de fabricación y los pone al mismo nivel que Novartis o el área de genéricos de Sandoz o GlaxoSmithkline.
P. ¿Hay algún requisito adicional para recibir esta autorización?
R. No hay una autoridad específica para solicitarla además de la nacional.
P. ¿Por qué existe confusión sobre su legalidad o conveniencia?
R. La confusión es a veces intencionada, el precio de los medicamentos en importación paralela es siempre más bajo y eso genera competencia al producto. A las empresas no les gusta la competencia y por eso se traslada que no es una buena práctica. Pero la situación legal es clara, La Corte Europea apoya los principios de la distribución paralela, porque proporciona competencia y es un bien común protegido por las más recientes reglas europeas. Hay casos como Francia o Alemania, donde el coste beneficia a los pacientes, en Alemania beneficia a los farmacéuticos.
P. ¿Qué papel juega la distribución paralela ante los desabastecimientos?
R. Son mayoristas acostumbradas a reaccionar rápidamente. Es absolutamente concebible que un distribuidor paralelo suministre un producto específico para paliar un desabastecimiento. Lo hace tomando el producto de otro mercado donde también está aprobado y además ya cuenta con la licencia para ello. La distribución paralela es responsable de los productos, así que son como la primera línea a la que acudir cuando hay una crisis farmacéutica.
P. ¿Qué retos afronta este negocio?
R. El modelo se basa en las diferencias de precio por productos idénticos, así que si hubiera un precio europeo armonizado el negocio desaparecería. Pero no creo que sea realista. En general el control de los fabricantes de fármacos de la cadena de suministro es más estricto. Esto supone menos productos disponibles para el comercio. En España por ejemplo, tradicionalmente se han establecido contratos de precio para evitar que se exporten medicamentos desde España.






































