“Es obvio que la distribución farmacéutica junto con la farmacia es el potente motor que consigue que en estos momentos a ningún paciente en ningún sitio del país le falten sus medicamentos en el día o incluso en horas. Por lo tanto al hablar de biotecnológicos, esta necesidad de integración y de sinergia entre farmacia y distribución está igual de patente”, asentía la presidenta del Instituto de Formación Cofares (IFC), Yolanda Tellaeche, durante su ponencia celebrada bajo el título de “Farmacia al día en… Innovación de medicamentos”.
Tellaeche ponía en situación a los farmacéuticos comunitarios presentes y exponía que, actualmente, estamos ante un nuevo paradigma en el sector salud que es el de la medicina de precisión. En este sentido, “la perspectiva de crecimiento y futuro de la nueva farmacología requiere del equilibrio de las relaciones entre profesionales y de la integración de los distintos procesos en que se encuentran esos profesionales porque con una visión economicista es posible que entremos en situación de deterioro en donde la prestación farmacéutica se pueda dañar”, avisaba.
Sin embargo, la responsable del IFC reflejaba que cada uno defiende su parcela, – haciendo referencia a los farmacéuticos de hospital, los de Atención Primaria, enfermeros, etc… – y el farmacéutico comunitario debe hacer lo mismo porque en medio de todo esto está el paciente, al que aludía Tellaeche afirmando que “éste no es de nadie, es de sí mismo y necesita una sanidad en la que los profesionales se entiendan y compartan la información para conseguir la mejor situación posible para su calidad de vida”.
La situación actual de “descoordinación” dibujada por Tellaeche, en la que cada profesional rema en una dirección viene provocada por la resolución que anunció el Ministerio de Sanidad en 2012 en la que se cambiaron las condiciones de dispensación de los medicamentos biotecnológicos del canal farmacia a la farmacia hospitalaria, pasando así a ser medicamentos de Dispensación Hospitalaria (DH).
“El modelo actual rompe el equilibrio de un sistema de dispensación y acceso que se resentirá en un futuro próximo y el paciente, la farmacia comunitaria y la distribución pierden, mientras la farmacia hospitalaria y la Administración ganan”, advertía Tellaeche quien consideraba que los farmacéuticos comunitarios deben hacerse visibles y que el objetivo debe ser intentar que la situación sea equilibrada porque “nadie es más que nadie”.
Evitar la “hospitalitis”
La presidenta del IFC exponía las razones para el cambio de modelo de dispensación de los DH, entre otros, que vivimos más años, hay cada vez más enfermedades degenerativas, casos de cáncer, enfermedades autoinmunes… y “esto no nos puede llevar a mandar al 70 por ciento de pacientes al hospital”, declaraba. Una situación que Tellaeche denominaba como “hospitalitis”, el síndrome de dirigir al paciente al hospital.
En contraposición, su apuesta es que “hay que integrar a todos los pilares que sostienen el sistema”, haciendo referencia así a la inclusión de los farmacéuticos comunitarios en la dispensación de estos fármacos biotecnológicos desde la botica. Otra de las razones que aducía Tellaeche es que en Europa hay otros modelos que sí contemplan al farmacéutico comunitario relacionándose con el paciente que necesita un medicamento de estas características. Es el caso de Italia, Reino Unido o el de Francia, donde concretamente, “toda la nueva farmacología va por farmacia comunitaria. La distribución y la farmacia siguen con el medicamento nuevo innovador tenga el precio que tenga”. En Alemania también continúan con un sistema donde “la farmacia comunitaria no es propietaria del medicamento, es la Administración, pero el paciente elige la farmacia, ésta recibe el medicamento y luego tiene un pago por servicio”, detallaba.
Los DH, una opción de futuro
Según los datos expuestos por Tellaeche y extraídos de la consultora Iqvia, en los últimos 5 años el mercado de biológicos presenta un crecimiento acumluado del 7,2 por ciento en volumen y de un 11,2 en valores. La evolución de éstos, sólo en 2017 respecto al año anterior fue de un 12 por ciento en valores y de casi un 10 por ciento en unidades. Finalmente, la previsión para 2020 es que la dispensación hospitalaria supere en 1.000 millones a la dispensación en farmacia comunitaria y supondrá más del 40 por ciento de la facturación total.






































