La Asamblea General de Colegios de Farmacéuticos ha debatido y aprobado el nuevo Código Deontológico de la profesión farmacéutica y lo ha hecho por unanimidad. Un Código en el que se ha trabajado durante los dos últimos años y que nace con el objetivo de complementar la normativa legal para garantizar la calidad en la atención y el mantenimiento de los principios éticos profesionales que la sociedad demanda a los farmacéuticos.
“Es un Código actual, moderno, de este siglo y adaptado a las realidades sociales y sanitarias actuales”, destacaba Jesús Aguilar, presidente del CGCOF durante su presentación a la que han acudido representantes del Grupo de Trabajo de Ética que han participado en la elaboración del documento.
El documento consta de 14 capítulos y 54 artículos que recogen entre otros aspectos la actuación responsable e independiente del farmacéutico, las relaciones con los pacientes, la calidad en la dispensación o el uso de las nuevas tecnologías.
En cuanto a la objeción de conciencia, se reconoce expresamente como derecho del farmacéutico, siempre que quede garantizado el derecho del ciudadano a la protección de su salud y al acceso a los medicamentos. Entre otras cuestiones, también se aborda la colaboración interdisciplinar con otros profesionales sanitarios o el compromiso con la vigilancia de la salud pública.
Aguilar incidía en que este Código es fruto de un proceso “muy participativo y muy laborioso en el que se han recibido 250 alegaciones o comentarios por parte de los Colegios para mejorar el texto”.
El presidente de la entidad colegial mantenía que se trata de “una herramienta que hacía falta a la profesión para poder desarrollar su labor en el siglo XXI”.






































