José Andrés Rodriguez Barcelona | viernes, 24 de marzo de 2017 h |

La farmacia es un lugar idóneo para ofrecer consejo alimentario. Para ello, “es necesario organizar eventos relacionados con la alimentación y realizar una buena gestión de los consultas”, señaló Christina Steinbach, nutricionista alemana. En este sentido, uno de los aspectos clave es “garantizar la adecuada formación de los empleados”, dijo esta experta. Hay que tener en cuenta que los empleados van a ser los primeros en atender las necesidades y las consultas de los clientes. “Por eso, hay que fomentar que realicen cursos sobre alimentación saludable, suplementos alimenticios…”, apuntó Steinbach.

En la misma línea, Valentina Guttadauro, nutricionista y farmacéutica hospitalaria italiana, también puso el énfasis en la necesidad de apostar por la formación. “En Italia, están cobrando auge los cursos para farmacéuticos y trabajadores de farmacias. En el caso del consejo alimentario, todos tienen una base, pero no muchos profundizan en estos temas”. Asimismo, afirmó que es fundamental que las oficinas de farmacias cuenten con la figura del nutricionista, lo que supondrá un retorno económico para el farmacéutico, “ya que el nutricionista recomendará suplementos alimentarios y otros productos”.

Por su parte, Marta Castells, farmacéutica, señaló que las oficinas de farmacia deben tener en consideración el estado nutricional de sus clientes. “No deben vernos como vendedores de cajitas. Porque, además, no tienen sentido dar sólo medicamentos para contribuir a la salud de los pacientes. Hay que indagar sobre su estado y hábitos nutricionales, porque la eficacia de un fármaco depende de estos”, dijo.